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9 Enero 2009ha | La estenosis ventricular puede controlarse en la vida fetal23:10 | General, cirugía fetal | TrackbackConseguir que fetos con cardiopatías congénitas graves nazcan en mejores condiciones de las que lo harían si la enfermedad evolucionase de forma natural es el principal objetivo del intervencionismo cardiaco fetal. La estenosis ventricular es una de las más beneficiadas.
Raquel Serrano
08/01/2009
El adecuado diagnóstico de cardiopatías fetales, en torno a la 20 semana de gestación, permite no sólo conocer la historia natural de algunas de estas enfermedades congénitas, sino que además conduce a la posibilidad de tratarlas intraútero. En ciertas cardiopatías la historia natural condiciona un hipodesarrollo grave ventricular, izquierdo o derecho, que origina una circulación univentricular. Después del nacimiento, esta situación se traduce en una elevada mortalidad, por encima del 50 por ciento, así como en una mínima calidad de vida. ¿Es inevitable impedir esta situación tan adversa o, por el contrario, es posible variar la evolución natural de ciertas cardiopatías? Esta es la pregunta más generalizada en los últimos años de los profesionales que se dedican a la medicina fetal. “Los conocimientos sobre el corazón fetal que ha facilitado el desarrollo tecnológico en los últimos años ha permitido de alguna forma mejorar el pronóstico frenando la historial natural de la enfermedad”, ha indicado a DM Alberto Galindo, jefe de la Unidad de Medicina Fetal del Hospital 12 de Octubre, de Madrid, pionera en la puesta en práctica de este tipo de maniobras de intervencionismo cardiaco fetal. Tractos de salida Según los resultados de la casuística del 12 de Octubre y de otros grupos internacionales que llevan a cabo este tipo de maniobras, los actuales resultados son alentadores. “En uno de cada cuatro o cinco niños en los que se realiza este tipo de intervención se logra rescatar el ventrículo, lo que supone la variación de la historia natural de la cardiopatía congénita”. El procedimiento, según Galindo, se practica en vida fetal poco después del diagnóstico, alrededor la semana 22-23 de embarazo, con control puramente ecográfico; lógicamente es invasivo porque supone introducir una aguja que atraviesa todos los planos que hay entre la madre y el feto: pared abominal, pared del útero, pared del tórax del feto hasta llegar a su corazón. Más beneficio que riesgo No obstante, los profesionales dejan que claro que el procedimiento no es curativo, aspecto que debe quedar muy claro para los padres de un niño afectado. “Sólo persigue que el niño nazca en mejores condiciones de las que nacería si no se hiciese ningún abordaje. Sin embargo, existe un 100 por cien de probabilidades de que al niño haya que dilatarle de nuevo la válvula una vez que haya nacido, ya que tiende a cerrarse con el paso del tiempo a pesar de haberla desobstruido en vida fetal”, ha indicado el experto. El equipo de Medicina Fetal del 12 de Octubre es uno de los españoles que mayor experiencia acumula en este tipo de maniobras cardiacas intraútero, con siete casos realizados, seguido del Hospital Teresa Herrera, de La Coruña, con un caso. En total, el grupo de Galindo ofertó el procedimiento en 18 gestaciones con fetos candidatos a intervencionismo por estenosis aórtica. Sólo nueve padres aceptaron la intervención y finalmente se pudo realizar en siete casos. Seguimiento de casos Según ha explicado este especialista en Medicina Fetal, el éxito biológico se produce cuando el ventrículo se encuentra en perfectas condiciones al nacimiento del niño. Se considera éxito técnico cuando el procedimiento se completa satisfactoriamente: el profesional consigue acceder al corazón del feto e inflar el catéter-balón en el ventrículo afectado. “Los logros técnicos, lo que supone que se ha podido dilatar la válvula, se han conseguido en cinco de los siete casos que se han llevado a cabo en el 12 de Octubre. De estos cinco éxitos técnicos, uno, por el momento, es también biológico”. Las cifras comparativas de éxito, alrededor de un 20 por ciento, con el centro de mayor experiencia mundial, el Hospital Infantil de Boston, son similares, aunque con diferencias en número de casos, ya que el hospital estadounidense acumula unos 56 casos de fetos intervenidos desde que en 2001 comenzaran a realizar este procedimiento. Abordaje muy minucioso Diario Médico |

Comentarios de los lectores:
1. Esteban RodrÃguez | 28 Septiembre 2009 | 2:31
Mt 16:26: “quid enim prodest homini si mundum universum lucretur, animae vero suae detrimenum patiatur”
Vaya hombre esto está bien, es un progreso. Pero…
El grupo que más experiencia tiene sólo ha tenido 7 casos y el segundo que más tiene sólo tiene 1. Frente a eso 3000 niños al año mueren en España bajo la justificación de un diagnóstico prenatal realizado antes de la semana 22. También los que son diagnosticados de cardiopatías.
En un 20%(1 de cada cinco) tiene éxito, pero no cura y habrá que reoperarlo cuando nazca.Si no se operan el 50% sobreviven tras el nacimiento. El 10% (1 de cada 10) mueren en la intervención. Se le ofrecio el procedimiento tras el diagnóstico prenatal de la semana 20 ,en palzo para poder abortar, a 18. Nueve aceptaron, las otras nueve probablemente decidieron utilizar el conocimiento revelado por el diagnóstico prenatal para abortar, aunque Galindo no lo mencione.
De los 9 que aceptaron solo pudieron operar a 7, ¿qué pasó con los otros dos? ¿abortaron cuando se les dijo que no se podian operar por estar aun en plazo o se arriesgaron a tener un probabilidad de superevivencia tras el aparto del 50%?. De esos 7 dos parece que se han curado, al menos 1 ha llegado a cumplir 3 años, y eso está bien. Pero Galindo no nos cuenta que ha pasado con los otros 5¿han muerto? ¿cómo? ¿muerte natural o aborto? ¿han nacido y viven? ¿han nacido muertos de forma natural? ¿han nacido y luego han muerto de forma natural?
Todo avance es bueno, pero ¿porqué se sigue haciendo el diagnóstico antes de la semana 22? ¿no será para facilitar el aborto a quien lo desee? Si los operan en la semana 23 ¿no podrian ser igualmente operados en la 24 o la 25? ¿no se podría, igualmente, hacer el diagnóstico en la 24 o 25 que evitaria la posiblidad de que alguien pudiera decidir que el enfermo debe ser matado antes de nacer?
Retrasar solo un par de semanas tanto el diagnóstico como la intervención no creo que tuviera un impacto negativo en los resultados, al contario nos podriamos sorpreneder de que, al tener un corazón de mayor tamaño, la tasa de éxitos fuese mayor, no lo sabemos porqué no se ha intentado ¿por qué no se intenta?¿ si se intetara el médico estaria libre de cooperar con la cultura de la muerte. Pero claro entonces ya el diagnóstico prenatal no podría ser utilizado para abortar porque se trataria de un aborto penal.
Dr. Galindo si a pesar de todo cuando los padres deciden que no quieren respetar la muerte natural de su paciente fetal ¿acceden ustedes a practicar las “fetolisis” como lo llaman ustedes? ¿derivan a la madre a un abortorio?
Muy bonito y muy espectacular todo,sin duda un alago para la vanidad de cualquier médico, pero la naturaleza es muy sabia, no juguemos a ser más sabios que la naturaleza si ello significa tener que cooperar para matar directa o indirectamente. Y recordemos la famosa frase evangélica, utilizada, en su alegato final, por Sir Thomas Moore trás haber sido condenado a la decapitación por defender su conciencia ¿de que le sirve a un hombre ganar el mundo si pierde su alma?