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web por la vida


31 Julio 2013

ha | Declaración de Guanajuato sobre Fecundación in Vitro

21:59 | Fecundacion in vitro | Escribe un comentario

Antecedentes

En la Ciudad de Guanajuato, Guanajuato, México el 20 de abril de 2013, se han reunido personas expertas en el área de bioética, incluidos médicos, filósofos, biólogos, juristas, académicos y científicos en general, con el propósito de suscribir la Declaración de Guanajuato que incluye algunas reflexiones interdisciplinarias en relación a la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Artavia Murillo y otros (“Fecundación in vitro”) vs. Costa Rica del 28 de noviembre de 2012.

Objetivos

En esta Declaración, se propone evidenciar algunas deficiencias de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso ya referido, y postular diversos principios o ideas relevantes que deben considerarse por cualquier órgano nacional o internacional que tenga a su cargo la interpretación, promoción y defensa de los derechos humanos. Las personas cuyas firmas aparecen al final de la Declaración (“suscriptores”), aceptan y apoyan cada uno de los puntos enlistados en la misma, y los someten a la comunidad científica internacional para que, quienes coincidan, puedan manifestar su conformidad con ella (“adherentes”).

Los suscriptores de la Declaración, lamentamos las imprecisiones científicas y jurídicas de la sentencia, por lo que los efectos de la misma deben ser únicamente para el caso planteado, es decir, en virtud de sus deficiencias no puede considerarse como un antecedente legítimo para el tema de la regulación legal de la Fecundación in vitro , ni para algún otro tema relacionado con la misma.

Puntos

La dignidad humana es el fundamento de los derechos humanos. No existe valor alguno que posea la ultimidad fundamentadora de la dignidad. Ni siquiera la libertad, la igualdad, o incluso la justicia, son capaces de soportar por sí mismos todo el sistema normativo que suponen los derechos humanos. En consecuencia, todo órgano con funciones judiciales a nivel nacional o internacional, cuando tenga que resolver cuestiones relativas a una posible violación o afectación de derechos humanos, debe acudir ante todo a la dignidad humana, pues es el único elemento del sistema jurídico que le permitirá, por un lado, fundamentar correctamente su resolución en razón del respeto que se debe en todo momento al ser humano y; por otro, orientar la ponderación de derechos, lo cual supone encontrar la mejor manera para ejercitarlos. La actuación judicial que soslaye la importancia de la dignidad humana y en su lugar coloque algún otro valor o norma, anticipa una solución parcial que lejos de resolver la problemática planteada se traduce en una desprotección del ser humano contrariando la vocación inherente a los derechos humanos.

La vida del embrión humano es, desde el principio humana, pues su naturaleza no se modifica o perfecciona en razón de su crecimiento, desarrollo o suficiencia; en consecuencia, merece desde el principio, la protección que ofrecen los derechos humanos. De la misma manera en que actualmente se reconocen los derechos de los niños, de las mujeres, de las personas con discapacidad, etcétera. Hoy en día los avances científicos en el área de la embriología, nos obligan a plantear y defender los derechos del embrión, colocándose en primer lugar el derecho a la vida dada su condición de vulnerabilidad.
El término “concepción” utilizado por el artículo 4.1 de la Convención Americana de Derechos Humanos, debe ser entendido de la misma manera en que fue considerado al suscribirla en 1969, es decir, como la unión del óvulo con el espermatozoide. El argumento que sostiene que la implantación es lo que define la concepción es falso; la implantación cierra el ciclo de la concepción que, entre otras cosas, permite diagnosticar el embarazo. La práctica misma de las TRHA demuestra que el desarrollo del embrión se inicia desde la fecundación.
Los principales instrumentos internacionales en materia de derechos humanos, tales como: la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Convención Americana de los Derechos Humanos y el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos, establecen expresamente el derecho a la no discriminación, derecho del cual también es titular el embrión; por tanto, no hay razón que justifique la distinción que, en el uso de las Técnicas de Reproducción Humana Asistida (TRHA), se haga entre el embrión cuya implantación se procura y los embriones que son desechados o crioconservados. Estas acciones las consideramos moralmente reprochables y en las que se necesita una decisiva intervención de las autoridades.
Los derechos humanos son normas independientes, lo cual significa que la legitimidad, existencia, vigencia y pertenencia de cada uno dentro del sistema jurídico no depende de la legitimidad, existencia, vigencia y pertenencia de otro. Por ende, no podemos y debemos confundir correlación con independencia. De tal modo, que los derechos reproductivos se relacionan, entre otros, con el derecho a la vida privada, pero ello no quiere decir que el primero esté condicionado por el segundo. De no aceptarse, la independencia de los derechos humanos, entonces se tendría que admitir forzosamente la jerarquía entre ellos. Esto es algo que en una sociedad democrática y verdaderamente libre no puede ser aceptado.
El sistema normativo propio de los derechos humanos no admite que uno de ellos, cualquiera que este sea, se sobreponga o imponga a priori a otro, ya que todos tienen la misma jerarquía y la misma fuerza obligatoria. Esto no obsta para que en caso de conflicto se realice una ponderación de los mismos. Considerar el derecho a la vida privada como fundamento de otros derechos como, por ejemplo, los derechos reproductivos no puede ser admitido en la lógica planteada.
La historia del mundo contemporáneo bien puede explicarse en términos de una franca lucha entre autoridad y libertad, que ha dado lugar a la irreconciliable división entre vida pública y vida privada como si los derechos humanos pudiesen ubicarse exclusivamente en alguno de esos espacios. La realidad es que los derechos humanos no son exclusivos de la vida pública, así como tampoco son estrictamente de la vida privada. Si los derechos humanos y en especial los derechos reproductivos, estuvieran enraizados únicamente en el ámbito público, estos no serían más que concesiones o prerrogativas que el Estado otorga a las personas. Por el contrario, si estuvieren fincados sólo en el ámbito privado, estos serían una especia de normas o directrices producto de la convención o consenso sociales. Ambas posturas ya están desacreditadas en nuestros días. En consecuencia, todo lo relativo a los derechos humanos, y en particular a los derechos reproductivos, tiene algo de público y algo de privado. Indudablemente en su ejercicio interviene la libertad personal, pero el hecho de que el Estado se preocupe de su reconocimiento, protección y promoción, demuestra que en ellos también hay algo de público, es decir de justicia.
La sociedad espera que cuando un órgano jurisdiccional nacional o internacional asume la protección de los derechos humanos, se allegue de los datos científicos necesarios proporcionados por académicos e investigadores adscritos a universidades y centros de investigación a fin que le permitan una adecuada apreciación de los hechos y circunstancias. En este sentido, se advierten varios errores e imprecisiones científicas y deficiencias metodológicas en la sentencia de la Corte, algunos de los cuales son:

a) Peso excesivo de fuentes no científicas para definir la concepción;

b) Se afirma de manera incorrecta que: “Antes de la FIV no se contemplaba científicamente la posibilidad de realizar fertilizaciones fuera de la mujer” (No. 179), siendo que desde el año 1934, el Dr. Gregory Pincus lo realizó en conejos;

c) Se sostiene que todas las células del embrión de 2 semanas son idénticas (No. 184, pié de página No. 280), cuando en realidad tiene cientos de células y estructuras tan distintas como las membranas placentarias, y las estructuras complejas del embrión ectodermo, endodermo y mesodermo;

d) Se confunde al óvulo fecundado con el blastocisto (No. 180), pues aseguran que el óvulo fecundado es el que se implanta en el endometrio y; e) Se afirma que en el embrión en estado de ocho células todas ellas son idénticas (Pag. 59, cita 280, perito Escalante), cuando es bien sabido que desde el embrión de dos células ya tienen una direccionalidad en donde prioritaria, aunque no únicamente una, define la formación del embrión y la otra célula es la base para la formación de la placenta y membranas placentarias.

La protección mínima que una sociedad justa puede ofrecer a los embriones desde la fecundación es el respeto por los Derechos Humanos. De no ser así, o bien, hacerlo a partir de la implantación daría lugar a acciones reprochables como: el tráfico ilegal de embriones humanos, la compraventa de los mismos o su disposición por los laboratorios sin el permiso de los padres biológicos, ni de los padres adoptivos.
Los suscriptores y adherentes de esta Declaración movidos por nuestra tarea académica y científica de buscar la verdad y realizar el bien en nuestra labor, postulamos estos principios para que orienten toda reflexión que se haga respecto a los derechos humanos y, en especial, a los derechos reproductivos.

Guanajato, 20 de abril de 2013

Puede firmar:  Guanajuato


30 Julio 2013

ha | España, el aborto quirúrgico oficial en cifras desde 1985 hasta 2011

20:41 | Aborto | Escribe un comentario

D. Luis Riesgo Ménguez

Psicólogo

En 1985 el Congreso Español aprobó el artículo 417 bis del Código Penal mediante la Ley Orgánica 9/1985 que entró en vigor el 5 de Julio de este mismo año, que despenaliza la interrupción voluntaria del embarazo en tres supuestos: “cuando peligra la vida de la madre o su salud mental”, sin límite de tiempo de embarazo, “cuando el embarazo se ha producido por violación” durante las 12  primeras semanas y “cuando el feto (bebé) presenta graves taras físicas o psíquicas” durante las 22 primeras, para evitar la llegada de un disminuido [1].

El 5 de Julio de 2010, entró en vigor en España la ley Orgánica 2/2010, de “salud sexual y reproductiva” (Ley Aído) que convierte el aborto en derecho de la mujer, que podrá realizarlo libremente durante las 14 primeras semanas de embarazo. Se amplía este “derecho” durante 22 semanas, si el embarazo produce grave riesgo para la salud física o psíquica de la madre, o el bebé presenta graves anomalías, presentando un simple informe médico. Las menores de edad, pueden acogerse a este “derecho” sin consentimiento paterno [1].

Recogemos a continuación los datos oficiales dados por el Ministerio de Sanidad:

1985                9 niños muertos que hoy tendrían 28 años

1986            467 niños muertos que hoy tendrían 27 años

1987       16.766 niños muertos que hoy tendrían 26 años

1988       26.069 niños muertos que hoy tendrían 25 años

1989       30.552 niños muertos que hoy tendrían 24 años

1990       37.231 niños muertos que hoy tendrían 23 años

1991       41.910 niños muertos que hoy tendrían 22 años

1992       44.962 niños muertos que hoy tendrían 21 años

1993       45.503 niños muertos que hoy tendrían 20 años

1994       47.832 niños muertos que hoy tendrían 19 años

1995       49.367 niños muertos que hoy tendrían 18 años

1996       51.002 niños muertos que hoy tendrían 17 años

1997       49.578 niños muertos que hoy tendrían 16 años

1998       53.847 niños muertos que hoy tendrían 15 años

1999       58.399 niños muertos que hoy tendrían 14 años

2000       63.756 niños muertos que hoy tendrían 13 años

2001       69.857 niños muertos que hoy tendrían 12 años

2002       77.125 niños muertos que hoy tendrían 11 años

2003       79.788 niños muertos que hoy tendrían 10 años

2004       84.985 niños muertos que hoy tendrían   9 años

2005       91.664 niños muertos que hoy tendrían   8 años

2006     101.592 niños muertos que hoy tendrían   7 años

2007     112.138 niños muertos que hoy tendrían   6 años

2008     115.812 niños muertos que hoy tendrían   5 años

2009     111.482 niños muertos que hoy tendrían   4 años

2010     113.031 niños muertos que hoy tendrían   3 años

2011     118.359 niños muertos que hoy tendrían   2 años

TOTAL: 1.693.083 niños muertos -datos oficiales- hasta el 2012

Es claro el progresivo aumento de abortos, por el efecto deseducativo de la ley: “Si la ley lo autoriza…no es tan malo”.

“Si no hubiera sido tan fácil no lo hubiera hecho” Madre que padece el síndrome postaborto.

¿Qué habrían aportado esos niños y niñas que hubieran cumplido 28, 27… 13…1 año, a sus padres, a sus hermanos, a sus abuelos y a una sociedad tan necesitada de ellos?

[1]. Nota de VHI: El aborto directo es un acto intrínseca y gravemente malo en todos los casos, cosa que el autor de este artículo presupone, ya que su objetivo es solamente presentar, en cifras, la matanza a mansalva de niños y niñas en España al ser legalizado este crimen.

www.vidahumana.org


22 Julio 2013

ha | Holanda y Bégica: si el sufrimento aflige a los padres se mata al niño

11:02 | Derechoavivir.org, Eutanasia | Escribe un comentario

Bélgica y Países Bajos planean permitir la eutanasia para niños para aliviar el “sufrimiento de sus padres”
Por Tim Stanley en Telegraph Blogs


Los hermanos Verbessem optaron por la eutanasia después de que empezaron  a quedarse ciegos.  De todas las preguntas sociales/morales que nos planteamos, la eutanasia es una de las más resistentes a alcanzar una conclusión. Por un lado, a nadie le gusta pensar en dejar sufrir a un paciente. Como individuos tenemos un derecho a controlar nuestra propia forma de vivir y, por esa lógica, nuestra propia forma de morir. Por otro lado, existe una preocupación de que al legalizar la eutanasia se aliente una cultura de la muerte. Tristemente, las noticias que vienen de Bélgica y de los Países Bajos confirman los peores temores de los críticos.

Bélgica adoptó la eutanasia en el 2002, un año después que los Países Bajos, y sus leyes fueron diseñadas para ayudar a adultos acribillados por un “insoportable sufrimiento físico o mental”. Hoy, aproximadamente el uno por ciento de todas las muertes en Bélgica son por eutanasia, y los fundamentos por los que es realizada se van volviéndose más y más laxos. Recientemente, dos hermanos sordos optaron por morir después de que empezaran a quedarse ciegos. Ellos eran jóvenes y su condición no era terminal. Ellos no podían soportar el pensamiento de vivir solos y en la oscuridad, algo completamente comprensible, pero el caso tuerce el espíritu de la ley original.

Ahora Bélgica está sopensando algunos cambios. Uno permitiría a pacientes diagnosticados con Alzheimer y otras enfermedades que llevan a la demencia firmar un acuerdo autorizando a un médico que los deje morir cuando las condiciones entren en una fase avanzada – aunque ellos parezcan perfectamente felices y físicamente estables. Otra reforma es permitir asímismo a los belgas menores de 18 años elegir la eutanasia. Esto significa que niños que no pueden conducir, casarse, votar o beber alcohol serán considerados como suficientemente competentes para decidir si pueden o no morir.

En los Países Bajos se torna más preocupante. Desde el 2005, los holandeses permiten a los médicos practicar la eutanasia en menores de edad siempre que actúen de acuerdo con un conjunto de estrictas directrices médicas -22 bebés con espina bífida han recibido inyecciones letales. Pero ahora la Real Asociación Médica Holandesa (KNMG) .está aconsejando que se establezca una nueva evaluación para aplicar la eutanasia al recién nacido: si su sufrimiento aflige a los padres En un reciente documento normativo, la KNMG plantea que una inyección letal podría ser apropiada si “el período de agonía y muerte persiste y la inevitable muerte se prolonga, a pesar de la buena preparación, y eso causa severo sufrimiento a los padres.”

La propuesta podría sonar razonable para algunos, después de todo el bebé es su hijo y ya se está muriendo. Pero es ciertamente preocupante establecer el fundamento para la eutanasia en el estado emocional de un tercero. Esto es justificar la muerte no por calmar el sufrimiento del paciente, sino para calmar el sufrimiento de los que están alrededor. Es otro descenso en la pendiente resbaladiza para hacer la eutanasia mucho más común y fácil de obtener que lo que incluso muchos de sus partidarios desearían que fuera.

Esto es por lo que las sociedades tienen que tomar una postura – en la ley y la cultura – contra la eutanasia. Sin esa postura, sin un compromiso para actuar siempre en defensa de la vida, abrimos un espacio dentro del cual los abusos potenciales se vuelven reales y la extensión de excepciones a las reglas es potencialmente interminable. En Bélgica y en los Países Bajos, todo lo que los críticos advirtieron está empezando a hacerse realidad.