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29 Diciembre 2007ha | «Me abroncaron por convencer a una embarazada de ocho meses de no abortar»22:45 | General | Hay un 1 comentarioLa Razón, 28 de diciembre de 2007 Jaume Cañellas denuncia los actos «inhumanos» que vio en el centro abortista donde trabajaba Madrid – Durante siete meses, Jaume Cañellas trabajó para una clínica privada de Cataluña donde se practican abortos. Su trabajo era hacer las evaluaciones psiquiátricas que sustentaran la necesidad de practicar la interrupción del embarazo. Siempre había tenido una ideología «de izquierdas», y llegó con la esperanza de «poder ayudar a las mujeres», pero pronto se dio cuenta de que se había metido en una «mafia» donde «sólo importa el dinero» y donde, por él se hace cualquier cosa. Cuando salió de allí, decidió denunciar las irregularidades que había visto, pero asegura que sólo se topó con puertas cerradas. –¿Por qué se decidió a trabajar en una clínica abortista? –Fui contratado pensando en que, con mi trabajo, ayudaría a las mujeres. Pertenezco a sociedades de estudio de trastornos psíquicos perinatales, y los propietarios de la clínica me buscaron y me vendieron la película. –¿Cuánto tiempo estuvo en la clínica? –Siete meses, entre 2004 y 2005. Desde el principio empecé a ver cosas raras y, a los tres meses, ya había decidido que me iba. Pero los dueños me presionaron y, prácticamente, me suplicaron que me quedara, que no encontraban psiquiatras. Como, entre todos los casos, veía mujeres que en realidad sí lo estaban pasando mal, decidí quedarme. Pero, poco después, empezaron a meterme prisa para que evaluara a más y más mujeres. Me di cuenta de que eran fríos, inhumanos, era como un matadero. Denuncia –¿Por qué decidió denunciar las prácticas de este centro? – No es sólo esta clínica, son todas. Yo no soy cristiano, soy laico. Además, mi ideología es de izquierdas. Pero soy humano, y la gente que trabaja en estas clínicas es totalmente inhumana. Matan fetos que son totalmente viables y se amparan en falsos dictámenes de grave riesgo para la salud de la mujer. Es un fraude ley generalizado, no hay límites. Si el 97 por ciento de los abortos se acoge al supuesto de grave riesgo para la salud de la mujer y, de ellos, el 95 por ciento se refiere al riesgo psíquico, ¿quién se va a creer estas cifras? Estaríamos diciendo que la mayoría de las mujeres estan mal de la cabeza y la culpa es del embarazo. Eso sí que es de locos. –Entonces, ¿no cree que lo ocurrido en las clínicas de Carlos Morín sea una excepción? No, yo no he trabajado con Morín y he visto de todo. El caso no es aislado. Además, no creo que en ninguna clínica privada se hagan las cosas bien. Ganan tanto –y el dinero corrompe– que es difícil encontrar gente honesta. Y, a los que lo son, los presionan. Yo soy el único que lo ha denunciado y no soy un héroe, sólo un profesional honesto y, por lo visto, no hay muchos. –¿Cuánto dinero cobraban a las mujeres por los abortos? –El precio iba subiendo en función del mes de embarazo. Si interrumpir una gestación de seis meses costaba 3.000 euros, un aborto a los ocho meses y medio costaba 6.000. –¿Se practicaban muchos abortos en fases tan avanzadas? –Sí, yo he visto muchos después de los ocho meses, lo que es un auténtico infanticidio encubierto. No lo digo sólo yo: tanto la Organización Mundial de la Salud como todos los médicos aseguran que, en el último trimestre del embarazo, los fetos son totalmente viables y pueden sobrevivir fuera del vientre de la madre. En España, alrededor de un 2 por ciento de las interrupciones del embarazo se hacen en estos tres últimos meses. Si este año ha habido 100.000, significaría que se han cometido 2.000 asesinatos. –¿En qué consistía exactamente su trabajo? –Soy psiquiatra de adultos e infantojuvenil. Mi función era valorar los casos. Hacía una entrevista a la paciente –la hacía porque quería, a la clínica le bastaba con el certificado– y también la ayudaba a rellenar un test. Después, me obligaban a firmar un certificado que siempre ponía lo mismo: que había riesgo psíquico para la embarazada y que estaba indicado el aborto. Yo añadía mis diagnósticos a mano, con lo que me gané fama de conflictivo. –¿Cuánto cobraba? –Unos 17 euros por cada valoración. Hacía entre tres y cinco al día. En otras clínicas los psiquiatras cobran mucho más, porque incluso algunos son socios de los centros. –¿En algún caso concluyó que no procedía el aborto? –Sí, en bastantes casos, aunque me ganaba grandes broncas por eso. Recuerdo a una mujer catalana, embarazada de ocho meses y, psicológicamente, muy equilibrada. Me dijo que estaba ahí porque su marido le había dado a elegir entre el niño y él. La clínica ya había programado el aborto. Yo le pedí que reflexionara, le expliqué que abortar en esa fase era una barbaridad y que, lo que estaba haciendo su marido, era acoso de género. La mujer sonrió, me dijo que no esperaba que le dijera eso, pero se alegró. Después me echaron una bronca enorme y me preguntaron cómo era posible que se hubiera ido. Expliqué que la mujer estaba bien de salud y psíquicamente. «Apriétale un poco –me espetaron–, seguro que está deprimida o algo». Firmas en blanco –¿Llegó a firmar certificados en blanco? –No, yo no soy ningún estafador. Pero, meses después de haber dejado la clínica, aparecieron certificados en blanco con mi firma. Ni idea de cómo ocurrió. En ese momento dije «se acabó» y decidí contarlo todo claramente al que me quisiera preguntar. Desgraciadamente, la izquierda no se ha interesado por este tema, sólo ha sido la derecha y grupos cristianos. Pero no hace falta ser «ultraconservador», como dicen algunos, para ser humano. –¿Denunció estos hechos? –Yo quería contar lo que había visto. Pero yo soy una persona que me gano la vida, no tengo dinero para litigar contra la mafia del aborto. Por eso acudí a la Conselleria de Sanidad de la Generalitat. Los inspectores que me enviaron me hicieron un interrogatorio como si el delincuente fuera yo. Después pasé meses sin recibir respuesta. Acudí al Defensor del Pueblo y al Síndic de Greuges [defensor del pueblo catalán]. El único que me contestó fue el primero, Enrique Múgica, pero me dijo que el Síndic le reclamaba las competencias. Harto de que no me contestaran, me puse a llamar a la Consellería y me respondieron que no había nada ilegal. Sólo advirtieron a la clínica que tuviera «más cuidado con las historias clínicas». –¿Cómo se podría poner freno a las irregularidades en el aborto? –Las clínicas privadas sólo piensan en ganar dinero y no dan asistencia psicológica ni apoyo a las mujeres. En lugar de matar a sus hijos, cobrándoles mucho dinero por ello, por cierto, y luego mandarlas a casa, habría que ayudar a las mujeres. Hay casos, en las primeras semanas, en que el aborto está, a mi juicio, justificado. Pero he comprobado que los principales motivos por los que se aborta son las presiones del compañero sentimental o familiares y la violencia de género. Hay que ofrecer alternativas. Por otra parte, los médicos de la sanidad pública se escudan en la objeción de conciencia, pero habría que crear equipos especializados y con un sueldo fijo para que se ocuparan de los casos en los que el aborto es legal. ha | ¿Quién es el violento? Abortistas cometieron 800 homicidios y otros 7.000 delitos desde 196518:02 | General | Hay un 1 comentarioForum Libertas, 28 de diciembre de 2007 Las clínicas de abortos en España piden policía en un Día de los Inocentes sin incidencias; es en el entorno pro-aborto donde hay antecedentes criminales. Este Día de los Santos Inocentes en que se conmemora la matanza de niños en manos del rey Herodes, por miedo y odio al pequeño Jesús, se han convocado algunas concentraciones pacíficas ante diversas clínicas de abortos en España. Los servicios de prensa de la patronal del aborto (la ACAI, www.acaive.com ) y el diario El País llevan unos cuantos días hablando del “peligro de agresiones”, de “intimidaciones”, etc… “Es indignante que el Gobierno de Madrid y el Tribunal Superior de Justicia de Madrid permitan que estos grupos fundamentalistas se concentren delante de las clínicas madrileñas con el claro propósito de amedrentar y coaccionar a las mujeres y a los/as profesionales, impidiendo por la fuerza el ejercicio de un derecho reconocido por la ley”, dice el comunicado de prensa de la ACAI. Pero a media tarde del viernes, después de las concentraciones del mediodía, sobre todo en Madrid, no se sabe de ninguna “coacción” ni ningún “amedrentamiento“. Las clínicas, pese a todo, prefirieron cerrar. Mientras las clínicas se quejan, la Delegación del Gobierno en Madrid habla del libre derecho a manifestarse: “Siempre que hay cualquier tipo de concentración se toman las medidas oportunas por la Policía para prevenir cualquier tipo de incidente y para que los que se manifiestan puedan ejercer libremente su derecho“, han declarado fuentes oficiales a la agencia Servimedia. Los indicios de delito (y delitos probados) están entre los abortistas encausados Pero… ¿dónde están los violentos y los delincuentes? ¿Cuánta gente hay encausada o encarcelada en España por “violencia antiabortista”? ¿Hay algún caso de esta violencia? Ni en los archivos de las webs más radicales del feminismo ni del abortismo español conseguimos encontrar un caso contemporáneo de violencia antiaborto. En cambio, el caso Morín-Ginemedex mantiene acusaciones (en un proceso de indudable seriedad y legalidad) sobre 12 encausados, de los cuales 7 están en prisión, tres de ellos desde hace un mes. ¿Dónde hay indicios serios de delito si no es -al menos- en algunos negocios abortistas? De ellos, el doctor Carlos Morín y el doctor Tomás Parra i Parra (éste último vocal de la sección de ginecología del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona) pasaron por prisión ya en Alicante en 1989. Muy feo es también el caso del psicólogo de la cárcel barcelonesa de Can Brians, Pascual Javier R.M., que sería -presuntamente- el autor de informes psiquiátricos falseados para realizar abortos. Este imputado tiene pendientes de cumplir cuatro años de cárcel por amenazar de muerte y humillar “hasta la desesperación” a su ex compañera sentimental en 2001, a quien intimidó con un puño de pinchos y roció con un ’spray’ de pintura roja, entre otras vejaciones, como confirma una sentencia de noviembre de 2005 que difundía Europa Press el 20 de diciembre. Pero… ¿dónde están los violentos y los delincuentes? ¿Cuánta gente hay encausada o encarcelada en España por “violencia antiabortista”? ¿Hay algún caso de esta violencia? En cambio, el caso Morín-Ginemedex mantiene acusaciones (en un proceso de indudable seriedad y legalidad) sobre ¿Dónde hay indicios serios de delito si no es -al menos- en algunos negocios abortistas?De ellos, el doctor Carlos Morín y el doctor Tomás Parra i Parra (éste último vocal de la sección de ginecología del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona) pasaron por prisión ya en Alicante en 1989. La sentencia recoge cómo la encerró en una habitación, la agarró de los pelos y la tiró contra la pared, la cogió del cuello y le dijo: “Si aprieto un poco más, te mato”. Según la sentencia el condenado le aseguró que no se iba a “ensuciar las manos” en matarla, porque había gente que “por 100.000 pesetas” lo haría por él. “Puta, ignorante, eres inferior y nadie te va a creer, te voy a joder la vida, no sabes ni denunciar, tú eres una simple auxiliar administrativa y yo un psiquiatra, ¿a quién crees que van a creer?”, le decía. No es anécdota: violencia en la cultura abortista Entre 1994 y 1998 hubo siete personas asesinadas en Estados Unidos que trabajaban en la industria del aborto. Siete. Los asesinos de estas siete personas se auto-declaraban antiabortistas o decían ser “pro-vida”. Cierta prensa habló de “la violencia de los pro-vida radicales”. A partir de siete casos lamentables pero estadísticamente anecdóticos se creó el mito del “pro-vida violento”, a pesar de que en ese periodo fueron asesinados más secretarias, camareros, peluqueras y vendedoras de cosméticos que abortistas. Sin embargo, un informe de la asociación Human Life International (HLI) documenta desde 1965 más de 7.000 actos ilegales y violentos (secuestros, agresiones, golpes…) llevados a cabo por abortistas o promotores del aborto. Eso incluye 800 asesinatos y homicidios de personas ya nacidas. La lista detallada incluye: -86 intentos de asesinato (frustrados) Tan sólo desde el año 2000 ya constan 269 homicidios cometidos por personas defensoras del aborto. Y la violencia crece porque el año 2005 fue el más sangriento: los pro-aborto en EEUU mataron a 77 personas, de los cuales 28 eran mujeres embarazadas (y las 28 querían tener a sus hijos), dos eran bebés, uno era un niño pequeño, mataron también a cinco niñas, cuatro hombres, dos mujeres y siete bebés asesinados antes de nacer pero que eran deseados. El año 2002 también fue un año lleno de violencia por parte de personajes del mundo pro-aborto en EEUU: 58 muertes; y en 2003 hubo 53. Desde 1967, la media de asesinatos cada año en EEUU por parte de los pro-aborto es de 39… muchos más cada año, año tras año, de los que han causado todos los locos supuestamente pro-vida en toda la historia del conflicto. En el informe se recogen uno por uno los 360 casos de mujeres que desde 1967 murieron a causa de un “aborto legal y seguro” en Estados Unidos. Se destaca que una mujer negra que acude a un aborto “legal y seguro” tiene el triple de posibilidades de morir a causa del aborto que una mujer blanca que acuda a esta práctica. El informe completo en inglés sobre la violencia del movimiento abortista en EEUU puede leerse aquí: http://abortionviolence.com 27 Diciembre 2007ha | Posibles ilegalidades en los abortos de otra clínica de Madrid, en manos del juez19:47 | General | Hay 7 comentariosLa Razón, 27 de diciembre de 2007 «Aquí aborta quien quiere» ha | La Asociación Española de Pediatría asegura que “un aborto de 24-25 semanas de gestación es un infanticidio encubierto”15:06 | General | Escribe un comentarioAnálisis Digital, 27 de diciembre de 2007 La Asociación Española de Pediatría afirmó ayer en un comunicado, y ante debate social planteado estos días sobre la conveniencia de ampliar o modificar la Ley del aborto, que es “incongruente” que se hable de aborto de 24-25 semanas de gestación “cuando en realidad se trata de infanticidios encubiertos” Así, recuerda que “en cualquiera de los países de nuestro entorno, un recién nacido de 24-25 semanas de gestación es objeto de todos los cuidados y atenciones”. Además, desde el punto de vista biológico y médico, advierte que un feto de 24-25 semanas de gestación es “viable” y, por tanto, “en nada se diferencia de los neonatos prematuros que habitualmente son atendidos en las unidades neonatales de todos los países desarrollados”. Por tanto, conscientes de que entre sus funciones como organización médica se encuentra el “proteger la salud”, incluso antes del nacimiento, de los niños y adolescentes, quieren poner en conocimiento de la opinión pública que “este tipo de actividades deben ser consideradas como una forma extrema del maltrato infantil, rechazable desde cualquier punto de vista y creencia”. ha | El Ministro de Sanidad niega la evidencia de que España se haya convertido en un “paraíso de los abortos ilegales”15:01 | General | Escribe un comentarioAnálisis Digital, 27 de diciembre de 2007 En una entrevista que publica el diario El Mundo, el ministro de Sanidad, Bernat Soria señala que “no está en la agenda política ir a una ley de plazos, aunque el debate esté razonablemente en los partidos políticos” “Personalmente, creo que no hace falta cambiar la ley, porque ha funcionado bien, y si se trabaja dentro de ella y se garantiza a las ciudadanas su derecho a abortar, creo que podemos mantener esta opción”, señala el ministro. “Dicho esto”, aclara, “que aparezcan propuestas para determinados casos o se hable de una ley de plazos o una fórmula mixta me parece razonable. El debate siempre es enriquecedor”. Respecto a las operaciones recientes contra clínicas que realizaban abortos de forma presuntamente irregular, Soria asegura que “el 99,9% de las actuaciones médicas para abortar está dentro de los límites de la ley. Desgraciadamente, al parecer no se ha cumplido la ley en algunos casos, y ya está actuando la Justicia”. A este respecto, Soria, tras puntualizar que la capacidad inspectora está en manos de las comunidades autónomas, asegura que “las clínicas que cumplan bien su trabajo, que son la mayoría, no tendrán problemas”. El ministro niega que España se haya convertido en un paraíso de los abortos ilegales. “Decir eso es una barbaridad. Que haya habido alguna irregularidad no significa que sea lo habitual”, recalca. Por su parte, el coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, calificó ayer de “hipócrita político” al ministro de Sanidad Bernat Soria, por no considerar necesario cambiar la ley del aborto para transformarla en una de plazos. Según el coordinador general de IU ese una “total hipocresía” decir que la ley actual del aborto da cobertura a la libre decisión de las mujeres. “El 90% de las decisiones de las mujeres no tienen garantía jurídica actualmente, al igual que los profesionales que realizan abortos”, comentó. Carta Abierta a Bernat Soria Tras las palabras del ministro de Sanidad, Bernat Soria, diversas plataformas en defensa de la vida, y le han enviado distintas cartas en contra de sus palabras. La directora de la plataforma “No más silencio, España”, denunció ayer en un comunicado que el ministro sigue insistiendo en el supuesto derecho de las mujeres a matar a sus hijos y afirma que “como ministro de sanidad, podría importarle, las gravísimas secuelas que tiene el aborto para la mujer y para toda la sociedad, reconocidas mundialmente como Síndrome Post-aborto en el Manual de Psiquiatría DSM IV, y de las que le hemos informado reiteradamente. Haría mejor en poner todo su empeño en prevenirlas y curarlas, no en promoverlas”. |
