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29 Noviembre 2007ha | Investigan si un vocal del Colegio de Médicos avalaba con su firma los abortos ilegales10:29 | General | Escribe un comentarioABC, 29 de noviembre de 2007 La operación policial y judicial contra cuatro clínicas privadas de Barcelona por cometer presuntamente abortos ilegales podría acabar salpicando al Colegio Oficial de Médicos de Barcelona.Según pudo saber ABC de fuentes cercanas al caso, uno de los nombres que ha aparecido en la investigación, a raíz de la información aportada por una ex empleada del centro que es ahora una testigo protegida, es el de un vocal de la sección de toco-ginecología de esta institución barcelonesa. Según estas mismas fuentes, este ginecólogo —que no ha sido detenido— habría avalado abortos ilegales practicados en los centros investigados: Ginemedex, Barnamedic, TBC —dirigidas por Carlos Morín, detenido el pasado lunes—, y Emece, a la cual Morín sigue vinculado. Concretamente, este vocal del COMB habría prestado su nombre y su sello como ginecólogo a otros médicos de las clínicas de Morín que hacían las ecografías a las pacientes y las retocaban o falsificaban para simular que el feto tenía menos semanas de las que realmente tenía. Una de estas técnicas de manipulación es modificar el enfoque de la ecografía, de manera que el feto se vea más pequeño de lo que realmente es. Se da la circunstancia de que este mismo profesional ahora en tela de juicio —quien consultado por ABC negó los hechos y afirmó que había trabajado en el pasado para algunas de las clínicas investigadas, pero ya no—, fue detenido junto con Carlos Morín en 1989 tras ser acusados de cometer abortos ilegales en la Clínica Ginetec de Alicante. Ambos estuvieron en prisión provisional por ee caso, aunque finalmente fueron absueltos. Amparándose en el secreto de las diligencias y del sumario que se ha declarado en este caso, fuentes de la Guardia Civil, que lideran la investigación con la colaboración de la Guardia Urbana, a la que acudió la testigo protegida, declinaron confirmar si se este ginecólogo vocal del COMB va a ser detenido en breve. Expediente sin sanción De confirmarse su implicación en la operación contra las cuatro clínicas privadas abortistas, a buen seguro el Colegio de Médicos de Barcelona se verá obligado a dar explicaciones. Y es que a principios de este año, a raíz de una denuncia presentada por E-Cristians, cuya querella también ha propiciado la investigación, y del reportaje de la televisión danesa que destapara las malas prácticas de Morín, el COMB investigó el caso. Con todo, desestimó abrir un expediente sancionador. Concluyeron entonces, tras una investigación en la que no se sabe si participó el propio vocal ahora sospechoso, que «no se vulneró ningún código deontológico ni ningún precepto legal». «Entonces no evidenciamos la vulneración de normas deontológicas ni la comisión de delito, por lo que no abrimos ningún expediente sancionador», declaró este semana el secretario del Colegio, Jaume Padrós, quien subrayó que, en todo caso, «es el juez quien tiene los instrumentos para entrar más a fondo» en la cuestión. Hasta la fecha, las actuaciones sobre este caso, que dirige el Juzgado de Instrucción número 33 de Barcelona junto a la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, llegaron a su punto culminante el pasado lunes, con los registros policiales a las cuatro clínicas investigadas y la detención de seis personas, entre las que se encuentran el propio Carlos Morín y su esposa, gestora de una de los centros, además de otros profesionales de sus clínicas, como ginecólogos y responsables del área de gestión. Tras pasarse tres días —el plazo máximo que permite la ley—, en los calabozos del cuartel de la Guardia Civil en la Travesera de Gracia de Barcelona, los seis detenidos pasarán hoy por la mañana a disposición judicial. La juez que instruye el caso, Elisabeth Castelló, podría imputarles a todos los detenidos un presunto delito de asociación ilícita, además del de práctica de abortos ilegales, falsedad documental e intrusismo profesional (en relación, en este último caso, al hecho de de que al menos un detenido, un médico anestesista, ejerció sin tener la titulación). La investigación sigue abierta, por lo que no se descartan más detenciones y la incorporación de más testigos, además de la ex empleada ahora amparada como testigo protegido . Anteayer, otra ex empleada de las clínicas de Morín intervino por teléfono en un programa de la televisión autonómica catalana para relatar las irregularidades que ella presenció; la Guardia Civil ya se ha puesto en contacto con ella. Por otro lado, planea la incógnita sobre el futuro de algunas de las mujeres —muchas de ellas extranjeras—, que se prestaron a abortar ilegalmente y que podrían acabar siendo, cuando menos, imputadas. La pista del ADN Precisamente, una de las macabras pistas que podrían conducir a su detención son las dos máquinas trituradoras de fetos conectadas a un desagüe que se hallaron en los lavabos de dos de las clínicas durante el registro policial efectuado el pasado lunes. Concretamente, se encontró una trituradora en la clínica Ginemedex y la instalación de otra ya desmontada en la clínica TCB. Los agentes de la Guardia Civil tomaron fotos y muestras de las tuberías de los baños donde estaban para tratar de buscar restos de ADN humano. Dichos restos, según fuentes del caso, se cotejarían con el ADN de 15 clientas que podrían haber sido ya identificadas por los responsables de la investigación. Al parecer, las trituradoras sólo eran utilizadas a primera hora de la mañana por el intenso ruido que producen. Por otra parte, además del citado vocal del COMB, otros futuros detenidos podrían ser dos psiquiatras que habrían falseado los informes psicológicos que se hacen a las mujeres que quieren abortar en base al supuesto legal que permite hacerlo, sin límite de plazo, si hay peligro para la salud psíquica (o física) de la mujer. Uno de estos psiquiatras trabaja en la cárcel catalana de Can Brians ha | Del hilo de Ginemedex al ovillo del aborto: las claves de un gran entramado10:27 | General | Escribe un comentario
Forum Libertas, 28 de noviembre de 2007 El doctor Morín no es, como dice el ministro Bernat Soria, un caso aislado. Es un fruto del sistema, muy bien relacionado. Veamos las claves. El caso del doctor Morín y Ginemedex no es un caso aislado, un suceso truculento particular de máquinas trituradoras y embarazadas inglesas, periodistas y cámaras ocultas. Tiene una lógica económica y política. Una lógica que vicia a capas de la administración, de la profesión médica y a parte de la justicia y la policía. Y, por supuesto, la prensa. 1. La ley España considera delito abortar. Lo pone en el Código Penal. Ahora bien, a partir de cierto momento (la ley de 1985) este delito se despenalizó en ciertos casos: malformación del feto (hasta las 22 semanas), violación (hasta las 12 semanas) o riesgo psíquico o físico para la madre (sin límite, cualquier momento hasta justo antes de parir). Esta ley, aplicada estrictamente, significaría que el 90% de abortos en España, o más, no se realizarían. Según una sentencia del Tribunal Constitucional (53/1985, de 11 de abril), el riesgo para la salud de la madre tiene que ser tan grave que corra en peligro su vida (no una angustia o depresión), y que sólo interrumpiendo el embarazo se salve la vida de esta mujer. Un ejemplo de sentencias que desarrollan esto puede leerse en http://www.aeds.org/jurisprudencia/470-98.htm . Así se aplicaba la ley en Portugal (con una ley idéntica a la española hasta hace unos meses), y por eso apenas había abortos allí; las portuguesas abortaban en España donde la ley existe pero no se aplica. 2. Los (inexistentes) reglamentos Hay una ley y una jurisprudencia. Pero no hay reglamentos. Apenas hay alguno en Cataluña y en Andalucía y quizá en otras comunidades. El de Cataluña, de diciembre de 1986, no reglamenta nada ni sobre qué hacer con los fetos, ni cómo acreditar el “grave riesgo”, ni qué métodos usar para el aborto, ni cómo tratar los restos biológicos… sólo dice que cada semana se lleve un sobre con los formularios de alta de las pacientes, formularios que cada clínica rellena como quiere sin control alguno. A este paripé el Ministro de Salud socialista y defensor de investigar con embriones humanos, Bernat Soria, le llamaba hoy en el diario Público un “control estricto”. Según esos “estrictos” formularios, en 2005 sólo 1 francesa y 15 italianas abortaron en Cataluña con más de 22 semanas. Las otras 1.029 madres extranjeras que abortaron en Cataluña -debemos creer, nos dicen que hemos de creer- hicieron un largo viaje para abortos de menos de 22 semanas. Incluyendo 701 francesas. Evidentemente, son cifras oficiales pero falsas, porque los formularios están falseados en origen: en las clínicas abortistas. Si una autonomía realmente defensora de la ley se pone seria y (jurisprudencia en mano) elabora unos reglamentos que pidan que de verdad se demuestre médicamente que sólo abortando se salva la vida de la madre, verá como en su territorio apenas habrá unas decenas de abortos anuales: niños con síndrome de down, enanismo u otras enfermedades. Y quizá alguna violación, muy de vez en cuando. 3- Los hospitales y la “objeción” de los médicos En España apenas un 3% de las interrupciones del embarazo son en los hospitales públicos. Durante años se nos ha dicho: “es que los médicos son anti-aborto, no quieren hacer abortos, presentan objeción de conciencia”. Según eso, hay miles y miles de ginecólogos en España con una valiente y declarada postura pro-vida, de convicciones éticas fortísimas. Los hay, sin duda, pero no tantos y no es por su firmeza que los hospitales no abortan. Los hospitales sólo abortan un 3% de los casos (recordemos: es gratis para la mujer, y sin embargo no van al hospital) porque sólo pueden cubrirse legalmente las espaldas en ese 3% de casos. El resto de los casos saben que son -jurisprudencia en mano- ilegales. Por eso, todos los casos que luego se convierten en “riesgo psíquico” son derivados a las clínicas. Más aún: es evidente y bien sabido que hay instrucciones no escritas pero claras en los departamentos de ginecología de los hospitales públicos que dicen: “si no es violación, malformación o peligro de muerte clarísimo, enviad a esa mujer a las clínicas”. Por eso, incluso la catedrática de Derecho Penal de la Universidad de Barcelona (UB) Mirentxu Corcoy, que es favorable a ampliar el aborto, al presentar estos días un informe sobre objeción de conciencia ha dicho claramente que la práctica abortista en las clínicas privadas roza el «límite de la legalidad» al «llamar enfermedad psíquica al agobio», según Corcoy. «No existe en modo alguno tal dolencia», sentenció con gran rotundidad.4 – La administración pasa embarazadas ..¡y dinero! a clínicas como las de Morín El negocio de las clínicas abortistas (el 97% de los abortos) es recibir a las chicas reenviadas desde los hospitales (además de las extranjeras: el Telegraph destapó el caso Ginemedex porque la agencia BPAS, con dinero público, enviaba a las inglesas a abortar a Barcelona). Además, las administraciones dan dinero a las clínicas privadas para que hagan esos abortos. En Cataluña en concreto la Generalitat financia al negocio del aborto en clínicas (es decir, del aborto “sospechoso de ilegalidad”, el del “riesgo psíquico” nunca demostrado) a través de un ente llamado “Salut i Familia”). Se da dinero a estas entidades, se les envía chicas para abortos de legalidad dudosa y se les financia sin controles: sólo basta con dar una lista de chicas dadas de alta. Un ejemplo descarado: la web sobre sexo para jóvenes de la Generalitat. Habla AQUÍ sobre los abortos. “¿Cuesta dinero interrumpir un embarazo no deseado?”, dice la pregunta. Y la respuesta es así: ¿Cómo? ¿En un supuesto cuesta dinero y en otro no? ¿Eso dice la ley? No, claro. Pero esa es la realidad… porque el supuesto “legal” que cuesta dinero en realidad cuesta dinero porque es “ilegal”. Y la Generalitat, desde su web oficial de Gencat, sigue explicando: Otro ejemplo en la misma web, la pregunta F, “dónde se realizan las interrupciones”: Y la Generalitat da una lista de centros AQUÍ que incluye, por supuesto, a Ginemedex, pese a las denuncias inglesas del 2004 y las danesas del 2006.5- Preguntas inquietantes en el caso Morín a) Toda la información que está circulando, la firmeza de la fiscalía, surge a partir de un “testigo protegido”. Es decir, la policía protege a alguien porque, al hablar, pone en riesgo su vida. Como la mafia o ETA. ¿Tan potente es la capacidad de castigo de la red tejida en torno a Ginemedex, tan peligrosa y delictiva, como para que el testigo necesite protección? La fiscalía parece haber entendido que sí. Mucho dinero en juego. Y quizá muchas responsabilidades. b) Es extraño el papel de los Mossos. La fiscalía y el juzgado 33 han recurrido a la Guardia Civil, con apoyo de la policía municipal. El conseller de seguridad, Joan Saura, podría responder a algo que circula en fuentes cercanas a la investigación: ¿fue el testigo protegido a declarar a los Mossos d’Esquadra antes de ir a la Guardia Civil? ¿Y si fue así, qué hicieron los Mossos -y Saura- con esas declaraciones? Una pregunta que quizá se responda en un futuro próximo. c) ¿Cómo es que Sanitat no investigó más y mejor en sus momentos? En 2004, con la denuncia inglesa, se limitó a un paseo en las instalaciones. En 2006 -nos dicen ahora- a una multa de 3.000 euros a Morín por papeles poco en orden. ¿No eran indicios para investigar más? d) Morín ha hecho contactos políticos (y médicos) durante años. ¿”Tirará Morín de la manta” en los interrogatorios? ¿Cuántos más nombres -del sector del aborto o de la administración- pueden salir a la luz en esta trama ha | Descubren trituradoras de fetos conectadas a desagües en clínicas de Barcelona10:16 | General | Escribe un comentarioAciprensa, 29 de noviembre de 2007 El diario ABC reveló “detalles terribles” de la operación policial y judicial contra cuatro clínicas de Barcelona acusadas de practicar de forma reiterada abortos ilegales. Según el diario, en estos macabros recintos “se hallaron máquinas trituradoras de fetos conectadas a los desagües”. La investigación sigue en curso y hasta el momento cuenta con seis detenidos. Fuentes citadas por ABC aseguran que durante los registros “se encontró una máquina trituradora en la Clínica Ginemedex y los restos de la instalación de otra en otra clínica, TCB”. “Estas máquinas trituran los fetos-bebés de grandes dimensiones y los reducen a una pasta que luego presuntamente se hacía desaparecer por un desagüe. Así, se borraba la ‘prueba del delito’ y se evitaba la obligación legal de llevar estos ‘residuos orgánicos reconocibles’ a incinerar”, indicó el diario. La juez que instruye el caso ve indicios para culpar a los seis detenidos –incluyendo al dueño del conglomerado Barnamedic, Carlos Morín– de los delitos de asociación ilícita, aborto ilegal, falsedad documental e intrusismo profesional. Además de Morín, entre los detenidos, figura su esposa, María Luisa Durán Salmerón, que gestionaba la clínica TCB, y el médico cubano Pedro Ávila. 28 Noviembre 2007ha | El Foro de la Familia denuncia que “la situación abortista en España es escandalosa”10:45 | General | Escribe un comentarioAnálisis Digital, 28 de noviembre de 2007 El presidente del Foro Español de la Familia, Benigno Blanco, aplaudió ayer las inspecciones en las clínicas abortistas de Barcelona que se saldaron con seis detenidos y acusó a estos centros de ser “islas ajenas al Derecho vigente” Blanco afirmó que “existen pruebas mas que suficientes de que en muchas las clínicas ni se respetan los supuestos despenalizados, ni los plazos que marca la ley” para interrumpir el embarazo. Según añadió, la situación abortista en España es “escandalosa” y “se ha llegado a una situación de impunidad al margen de la ley que no es de recibo en un Estado de Derecho”. En este sentido, pidió a las autoridades sanitarias barcelonesas que acaben “con esta situación de impunidad” y adopten “las medidas precisas para que las clínicas acreditadas para la práctica del aborto no sean islas ajenas al Derecho vigente”. Blanco se refirió a los aparatos que supuestamente se utilizaban para deshacerse de los restos humanos de los fetos en las clínicas barcelonesas inspeccionadas y consideró que “son un nuevo escándalo que se añade a todos los anteriores, como el de la Clínica Isadora de Madrid”. Por ello, exigió un “tratamiento digno de los restos humanos procedentes de los abortos provocados”. Por otra parte, la Federación Española de Asociaciones Provida advirtió que esta situación se da a diario y con el silencio de los medios. Por ello esta Federación pidió ayer una información seria sobre lo que está pasando con el aborto en España y un compromiso con la vida humana y su dignidad. HazteOir pide cambiar la ley del aborto La plataforma científica Hay Alternativas pidieron hoy “derogar la actual ley del aborto”, a la que califican de “desastrosa” para “garantizar su cumplimiento” y señalaron que el supuesto de riesgo para la salud psíquica de la mujer es un “coladero que fomenta negocios espurios de personas sin escrúpulos”, así como el “cierre preventivo” de todas las clínicas que hayan practicado abortos en embarazos de más de doce semanas. HazteOir.org señaló que, a la espera de los datos del Ministerio de Sanidad, “en el año 2006 se habrían superado, según las cifras de que ya se disponen, los 98.500 abortos, lo que supone que cada día en España han dejado de nacer 270 niños”. Para el presidente de HO, Ignacio Arsuaga, las cifras del aborto suponen “un fracaso en toda regla” y acusa a las administraciones públicas de impedir alternativas como “escatimar las ayudas a la natalidad, olvidar a la familia o despreciar a la mujer embarazada”. Arsuaga criticó el rechazo de la Iniciativas Legislativas Populares (ILO) en apoyo a la mujer embarazada impulsada por el Foro de la Familia en los Parlamentos autonómicos de Navarra o Andalucía. 27 Noviembre 2007ha | Detenido el ‘doctor aborto’ en una operación policial sin precedentes12:00 | General | Escribe un comentarioLa Gaceta de los Negocios, 27 de noviembre de 2007 Arrestados Carlos Morín y otras cinco personas, tras el registro de sus clínicas. Ni la Generalitat ni el Colegio de Médicos de Barcelona quisieron investigarles. La Guardia Civil registró ayer, por orden del juzgado de instrucción número 33 de la Ciudad Condal, cuatro clínicas barcelonesas del grupo Ginemedex-TCB, y procedió a la detención de seis personas bajo sospecha de “práctica reiterada de interrupciones voluntarias del embarazo radicalmente fuera de los supuestos permitidos por la legislación”, según un comunicado de la Fiscalía del Tribunal Superior de Cataluña (TSJC). Las clínicas Ginemedex, TBC, Emece y Barnamedic (CBM), regentadas por el cirujano peruano Carlos Morín, han sido repetidamente denunciadas por realizar abortos fuera de los casos despenalizados, pero ni el Colegio Médico de Barcelona ni la Consejería de Sanidad de la Generalitat prestaron atención a los hechos denunciados. La de ayer ha sido la operación de mayor envergadura contra los abortos ilegales desde que en 1986 se despenalizó parcialmente esta práctica. Manuel Cruz, director de la Fundación Vida, comentó a Europa Press el alcance de la operación asegurando que “llevamos 20 años viendo cómo las denuncias se archivaban”, y “ahora las clínicas también están bajo el Estado de Derecho”. El origen de la actual investigación judicial está en un artículo publicado el 10 de octubre de 2004 en el Daily Telegraph londinense por Daniel Foggo y Charlotte Edwardes, a quienes el doctor Tomás Parra, de Ginemedex, pretendía cobrar 3.200 euros para abortar un feto de 26 semanas completamente sano. El relato iba acompañado de un editorial que hablaba de una “horrorosa industria clandestina” y un “siniestro mercado de la muerte”. El Telegraph suponía que “la policía y el gobierno españoles seguramente querrán cerrar esta clínica, que viola de forma tan flagrante las leyes sobre el aborto de ese país” y el ministro de Sanidad británico, John Reid, dijo que la situación era “muy seria”, pero poco después Rafael Manzanera, director de Recursos Sanitarios de la Generalitat, declaraba que la “asistencia” que presta Ginemedex es “correcta”. Le Monde fue el primer medio de comunicación extranjero que habló de los abusos del aborto en España al informar (3 de abril de 1997) de que medio millar de francesas abortaban en Barcelona una vez pasado el límite de legalidad del aborto al norte de los Pirineos (10 semanas). La huella del Telegraph fue seguida en noviembre de 2006 por la televisión pública danesa DR1, que grabó al doctor Morín con cámaras ocultas: esta vez pedía 4.000 euros (más de diez veces lo normal) para abortar un feto de 31 semanas, amparándose en que cuando peligra la vida de la madre no hay límite de tiempo para el aborto en España. El 22 de noviembre de 2006, Josep Miró i Ardèvol, presidente de la Asociación e-cristians, denunció a Morín ante el Colegio de Médicos de Barcelona, y al no encontrar el Colegio indicio de delito, interpuso la querella criminal que dio lugar a los registros y detenciones de ayer. Los otros detenidos son médicos y gerentes de las clínicas de Morín. El TSJC aseguró que sólo se incorporarán a las diligencias judiciales aquellos historiales clínicos en los cuales “aparezcan fundamentados motivos de imputación”. |
