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web por la vida


24 Agosto 2010

ha | La justicia paraliza la financiación pública de investigaciones con células embrionarias en EE UU

23:44 | células madre | Hay un 1 comentario

Determinar racionalmente el estatuto antropológico del embrión humano es un desafío intelectual que la cultura actual no puede escamotear. Las células madre adultas reparan y regeneran el tejido cardíaco dañado

REDACCIÓN HO.- Con un estilo pedagógico y de fácil comprensión, el doctor Serani Merlo expone en El estatuto antropológico y ético del embrión humano la fundamentación científica del inicio de la vida humana y plantea las consideraciones morales derivadas de la destrucción de embriones:
“La existencia del viviente es su bien más fundamental, ya que de ella dependen todos los otros bienes. No es su bien más propio, importante o principal, pero sí es su bien más primario, ya que este es condición de todos los otros bienes. Lo propio del viviente humano es el existir como persona, y el existir personal supone la autoconciencia y el autogobierno. De lo anterior resulta evidente que repugna al ser de la persona al ser violentada en sus cualidades más fundamentales, como son su existencia autoconsciente y autogobernada. En consecuencia, ninguna persona tiene la facultad de privar injustamente a otra de sus bienes personales más fundamentales, como son su existencia autoconsciente y autogobernada. Esta evidencia antropológica y ética, que todo ser humano posee, aunque con grados muy diversos de autoconciencia, es la base primaria de la vida en sociedad y puede ser expresada del modo siguiente: Porque la naturaleza personal humana exige la autoconciencia y el autogobierno, yo también exijo, al entrar en sociedad, que me sean respetadas, de modo incondicional, mi existencia y mi libertad, y me comprometo a respetar del mismo modo la existencia y la libertad de los demás.”
El documento completo puede descargarse aquí.


23 Junio 2010

ha | Inyecciones de células madre adultas mejoran corazones infartados

14:55 | células madre | Comentarios cerrados

Nuevo avance que refrenda la apuesta por las células madre adultas frente a las embrionarias: el éxito en su ensayo en cerdos abre el camino para su aplicación en humanos.

REDACCIÓN HO / EUROPA PRESS.- Investigadores del Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) y la Clínica Universidad de Navarra aseguran que la regeneración de corazones infartados mediante la inyección de células madre adultas es más eficaz y se mantiene durante más tiempo si se administran en repetidas ocasiones. Así lo han constatado tras un estudio experimental en cerdos cuyos resultados se han publicado en la revista European Heart Journal.
Hasta la fecha se habían efectuado otras investigaciones dirigidas también a observar la eficacia de la utilización de células madre procedentes del músculo esquelético del propio paciente (mioblastos), en la regeneración de corazones infartados. En dichos estudios se constataban beneficios iniciales en la recuperación de los tejidos.
Sin embargo, en el actual trabajo, en fase de experimentación animal, se ha querido comprobar “si una única administración de células madre obtiene mejores, iguales o peores resultados que dos o tres inyecciones”, como ha explicado Juan José Gavira, investigador principal y especialista en Cardiología de la Clínica Universidad de Navarra.
El estudio se ha realizado en un modelo experimental de infarto en cuatro grupos de cerdos, de tal forma que a los animales se les administraba de una a tres dosis de mioblastos, separada cada administración por un intervalo de 6 semanas. Las inyecciones contenían entre 300 y 400 millones de este tipo de células madre.
Para obtener células madre del músculo esquelético del animal es necesario practicar una biopsia del músculo de la pata, de forma análoga a lo que se realiza en los pacientes que participan en el ensayo clínico actualmente en marcha, explican los investigadores.
Entre las principales conclusiones obtenidas del estudio, “se ha observado que los beneficios eran mayores en aquellos animales que habían recibido tres dosis en lugar de una ó dos”, destaca el doctor Gavira.
Aunque con la primera administración de células madre ya se constataba una mejoría inicial de la función cardiaca, según ha explicado, “los parámetros de beneficio se perdían con el paso del tiempo”. Sin embargo, con este ensayo se ha comprobado a nivel experimental que inyectando en varias ocasiones, “el beneficio obtenido es mejor y se mantiene durante más tiempo que con una única inyección”.
Entre las posibles causas de la mejora de la función ventricular, el doctor Felipe Prósper, director de Área de Terapia Celular, apunta que los estudios anatomopatológicos posteriores constataron que las células madre de músculo esquelético no evolucionan a células cardiacas, sino a células de músculo liso contribuyendo a la formación de nuevos vasos sanguíneos.
De ahí que uno de los fundamentos más probables de la mejora provocada por la inyección de células madre radique en el aumento de la revascularización de la zona infartada.
Además, el equipo de investigadores observó que las inyecciones de mioblastos obtenían también un efecto beneficioso en la reducción de la fibrosis de la zona infartada. La fibrosis implica la metabolización de un exceso de colágeno que a su vez repercute en una menor capacidad contráctil del corazón.
Aplicación de terapias celulares
De los resultados obtenidos del ensayo en fase animal se abre un “prometedor” campo de investigación en la regeneración de corazones infartados mediante la aplicación de terapias celulares.
En esta línea, la Clínica Universidad de Navarra en colaboración con el departamento de Cardiología del Hospital Gregorio Marañón de Madrid dirigido por el profesor Fernández-Avilés, desarrolla en la actualidad un ensayo clínico en pacientes infartados, consistente en la administración de una dosis de mioblastos, obtenidos del propio músculo esquelético de la pierna de cada individuo.
El implante de las células madre se realiza de forma percutánea por cateterismo, y no mediante cirugía, para lo que se utiliza un sistema de navegación no fluoroscópica (NOGA) que localiza la zona infartada donde se deberán administrar las células madre.
Se trata de un ensayo que estudiará una muestra de 50 pacientes, de los que ya se han examinado más de 30, y cuya fase de reclutamiento continúa abierta.


26 Mayo 2010

ha | El Vaticano se une a la compañía biofarmacéutica NeoStem en investigación con células madre adultas

15:18 | células madre | Hay 3 comentarios

Por Pedro F. Frisneda/EDLP

En una rueda de prensa en Manhattan, el Vaticano anunció, por medio de un representante, su primera asociación y colaboración exclusiva con una empresa biofarmacéutica internacional para apoyar el avance de experimentos científicos con células madre adultas con fines terapéuticos.

 P. Tomasz Trafny y Robin L. Smith, presidenta y directora ejecutiva de NeoStem

Nueva York — Sin duda, entre la Iglesia Católica y la ciencia hay un antagonismo inmenso e histórico. Y, cuando se trata de las nuevas investigaciones genéticas con células madre, ese conflicto es aún más profundo. Sin embargo, ayer quedó claro que la Iglesia y la ciencia pueden darse la mano en pro del beneficio de toda la humanidad.

En una rueda de prensa en Manhattan, el Vaticano anunció, por medio de un representante, su primera asociación y colaboración exclusiva con una empresa biofarmacéutica internacional para apoyar el avance de experimentos científicos con células madre adultas con fines terapéuticos.

El acuerdo, entre el Consejo Pontificio para la Cultura de la Ciudad del Vaticano, en Roma, y la compañía biofarmacéutica NeoStem, Inc., en Estados Unidos, busca expandir las investigaciones con células madre, explorar su aplicación clínica en el campo de la medicina regenerativa y crear conciencia sobre estas terapias y sus prometedores resultados para tratar y curar algunas enfermedades.

“Apoyando los programas de investigaciones que involucran lo último en la ciencia de las células madre, que no dañan la vida humana, tomamos un paso más cerca a un progreso que puede aliviar el innecesario sufrimiento humano”, dijo el sacerdote Tomasz Trafny del Consejo Pontificio para la Cultura del Vaticano.

“Mucha gente cree que la Iglesia está en contra de la ciencia, pero quiero decir enfáticamente que esto no es cierto. La ciencia y la fe se complementan la una con la otra y se necesitan la una a la otra. Promovemos iniciativas y el diálogo entre ciencia y teología, con reflexiones filosóficas”, aclaró Trafny.

El apoyo del Vaticano a estas investigaciones —informó el cura— incluye la financiación, con un millón de dólares, de la nueva tecnología VSEL, que son células muy pequeñas, que tienen características físicas muy parecidas a las encontradas normalmente en las células embriónicas, que son capaces de interactuar con un ógano específico con el fin de reparar el tejido que ha sido dañado o que está enfermo. Esto abre la posibilidad de lograr los mismos beneficios asociados a las células madre embriónicas, sin los problemas éticos y morales asociados a este tipo de células.

“Por más de 40 años los médicos han estado usando células madre adultas para tratar varios tipos de cáncer de la sangre, pero no ha sido sino hasta ahora que se está comenzando a hacer realidad la promesa de usar células madre adultas para curar un significativo número de otras enfermedades”, dijo la doctora Robin L. Smith, presidenta y directora ejecutiva de NeoStem.

“Hay avances clínicos y económicos tremendos al recibir un trasplante de nuestras propias células madres, debido a que no hay problemas con rechazo inmunológico. Injertar nuestras propias células madre es más rápido, seguro y menos costoso que recibir células madres de otra persona”, agregó Smith.

El acuerdo entre el Vaticano y NeoStem busca, además, desarrollar programas e iniciativas educativas, publicaciones y cursos académicos para enseñar a estudiantes, profesores, líderes religiosos y al público en general, sobre la relevancia cultural de dichos experimentos y su impacto e implicaciones en las áreas teológica y ética.


29 Diciembre 2009

ha | California rectifica y apuesta por las células madres adultas

21:25 | General, células madre | Hay 2 comentarios

En un reconocimiento tácito de que la promesa de las embrionarias es una utopía, el programa de células madre de California prima en sus próximas subvenciones de 230 millones de dólares a la investigación con adultas, alternativa respetuosa con la vida humana y la única que hasta ahora ha arrojado resultados.

REDACCIÓN HO / The New York Times.- Los 230 millones de dólares destinados a las universidades de California y a varias compañías representan un gran paso para impulsar las células madre desde la investigación básica hacia la aplicación en enfermedades como el cáncer y el sida. Pero sólo cuatro de los catorce proyectos implican a células madre embrionarias. Los demás utilizan células madre adultas o fármacos convencionales destinados a eliminar las células madre del cáncer.

Las subvenciones representan por tanto un alejamiento de la misión original del programa. Los votantes de California aprobaron en 2004 un programa a diez años con 3.000 millones de dólares, en gran medida para soslayar las restricciones a la investigación con células madre embrionarias impuestas por la administración del presidente George W Bush.

Esas investigaciones son éticamente rechazables porque implican la manipulación y destrucción de seres humanos en su etapa embrionaria. Este año la Administración de Obama suavizó las restricciones previas.

Los líderes del programa de California argumetaan que lo que realmente preocupa a los votantes son los tratamientos para las enfermedades, no qué tipo de células se utiliza. Y precisaban que desde el principio el programa no se limita a las células embrionarias. El compromiso de los votantes era “perseguir el mejor tipo de célula para cada enfermedad”, dice Robert N. Klein, presidente del Instituto de Medicina Regenerativa de California, la agencia que ejecuta el programa.

Sin embargo, la adjudicación de subvenciones tiende a reforzar un argumento de los opositores a las células madre embrionarias: estas células no son necesarias porque los tratamientos que utilizan células adultas están más cerca de fructificar.

Las células madre embrionarias pueden crecer fácilmente en cultivos y convertirse en casi cualquier tipo de tejido, pero tienen más riesgo de tumores. Las células madre adultas pueden obtenerse ya de diversos tejidos y convertirse en una gama más limitada de células. Pero han sido objeto de investigación por más tiempo y en forma de trasplantes de médula ósea se utilizan para tratar diversas enfermedades.

Uno de los proyectos financiados implicaría la recuperación de células madre del corazón. Estas células se multiplican en el laboratorio y luego se vuelven a insertar en el corazón para tratar de reparar el daño de un ataque cardiaco.

Eduardo Marbán, del Centro Médico Cedars-Sinai, que dirigirá el proyecto, ha explicado que las células madre embrionarias humanas a veces se convierten en células cardiacas inmaduras que pueden no servir en un corazón adulto.

Sin embargo, uno de los proyectos elegidos utiliza células madre embrionarias para hacer células productoras de insulina. Los 20 millones de dólares para este proyecto irán a Novocell, una biotecnológica de San Diego, y a la Universidad de California en San Francisco. Otros proyectos con células embrionarias están destinados a tratar el accidente cerebrovascular, la enfermedad de Lou Gehrig y la degeneración macular.

Y otro se ha concedido a las llamadas células madre pluripotentes inducidas (iPS), obtenidas a partir de células del propio paciente y con muchas de las propiedades


23 Septiembre 2009

ha | Médicos católicos contra el desaprovechamiento de los cordones umbilicales

12:19 | General, células madre | Escribe un comentario

La FIAMC celebrará su II Congreso sobre células madre adultas

MÓNACO, lunes 21 de septiembre de 2009 (ZENIT.org).- Gran cantidad de cordones umbilicales se están desaprovechando a pesar del elevado potencial de las células madre que contienen y de que su uso no conlleva problemas éticos.

Así lo señaló a ZENIT el presidente de la Federación Internacional de Asociaciones de Médicos Católicos (FIAMC), Josep Maria Simon, al presentar el segundo Congreso internacional de médicos católicos sobre células madre adultas, que dedicará un espacio a los avances sobre el cordón umbilical.

El encuentro se celebrará en el Principado de Mónaco del 26 al 28 de noviembre, con la presencia de destacados expertos y autoridades, entre ellas el príncipe Alberto II de Mónaco; y el presidente de la Academia Pontificia para la Vida, monseñor Salvatore Fisichella.

“Lo ideal seria conservar cuantos más cordones umbilicales mejor -indica el médico Simón Castellví-. Se debería poder disponer de grandes bancos para que muchas personas se pudieran beneficiar”.

Para el representante de los médicos católicos de todo el mundo “es absurdo mandar el cordón umbilical a incineración o poner palos en las ruedas de los bancos de sangre de cordón, por prejuicios ideológicos”.

Algunas instituciones todavía prefieren apoyar la investigación con células madre embrionarias a pesar de los escasos resultados obtenidos y los problemas éticos que conlleva.

“A ver si después de tanto buscar la piedra filosofal o el elixir de la eterna juventud, resulta que lo tenemos incorporado en las células madre que se hallan en nuestros propios tejidos”, dice, para aclarar después que el verdadero elixir de la vida eterna es la Eucaristía.

El príncipe Alberto de Mónaco señala en su carta de bienvenida a los participantes del Congreso que “los avances de la investigación sobre las células madre adultas y del cordón umbilical, que reclaman la atención de la comunidad internacional, ofrecen un importante punto de inflexión científico”.

El Congreso abordará los últimos avances y las perspectivas de las investigaciones sobre células madre adultas.

La FIAMC busca ahora actualizar los conocimientos científicos que se compartieron durante el primer Congreso sobre células madre adultas celebrado en Roma en el año 2006, que contó con una audiencia con el Papa.

Tal y como explica la presidenta del comité científico del Congreso, Eliane Gluckman, “el avance en la búsqueda de nuevas áreas terapéuticas sólo puede lograrse a través de intercambio de ideas entre científicos, investigadores y médicos”.

Actualmente, “los grandes y consolidados avances con las células madre adultas residen en el tratamiento de las enfermedades de la sangre como las leucemias”, explica Simón Castellví

“En otros casos, como los tratamientos del corazón infartado o la obtención de células para “recambiar” tejidos corporales lesionados o faltantes, hay avances prácticos y verdaderas perspectivas de futuro”, añade.

“Es por ello que la Iglesia apuesta por la investigación con células madre adultas -concluye-: dan resultados y no conllevan los problemas éticos de la obtención de células madre embrionarias (despiece del embrión humano)”.

“Además -asegura-, las células embrionarias son muy díscolas, poco manejables, y fácilmente crecen sin control produciendo tumores”.

Por Patricia Navas