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web por la vida


11 Septiembre 2012

ha | Intenta suicidarse dos veces tras un aborto provocado

22:41 | Aborto, SPA | Escribe un comentario

El abortorio de Taraconte no la informó del síndrome post-aborto e incluso la psicóloga del centro le recomendó no leer el documento de consentimiento. Le ha ocasionado una discapacidad permanente.

REDACCIÓN HO / Infocatólica.- La web www.abogadoscristianos.es ha informado este lunes del caso de una mujer que realizó dos intentos de suicidio y sufrió una discapacidad permanente después de abortar en una clínica de Tenerife. La mujer, que acudió a la clínica abortista de Tacoronte, no fue informada de las secuelas que iba a sufrir tras el aborto. La Asociación de Abogados Cristianos va a pedir la investigación de los hechos y la suspensión cautelar del concierto y la financiación pública que recibe la clínica.

La tinerfeña DGY acudió en mayo de 2011 al centro abortista del Dr. Juan Reyes de Tacoronte, varios meses después de haber sido aprobada la “Ley Aído” del aborto. Según la mujer, unos minutos antes de practicarle el aborto por absorción, le atendió una psicóloga de la clínica que le dio a firmar un documento de consentimiento recomendándole en dos ocasiones que no lo leyese. Unas semanas después del aborto, la madre comenzó a sufrir lo que se conoce como síndrome de estrés post-traumático del aborto, teniendo graves crisis de ansiedad y otros síntomas como los de oír llantos de bebés o tener frecuentes pesadillas con el aborto.

Entre estas graves secuelas psíquicas se encuentran dos intentos de suicidio, varios ingresos hospitalarios y necesidad de tratamiento psicológico. El síndrome post-aborto sufrido ha derivado en una incapacidad del 33% de por vida.

Según la mujer la clínica incurrió presuntamente en graves infracciones por no haberla informado conforme a lo dispuesto a la ley ni en lo referente a plazos de reflexión, ni en las secuelas que conlleva el aborto provocado, ni en ofrecer otras posibles alternativas al aborto.

Ante la gravedad de este caso, la Asociación de Abogados Cristianos va a solicitar una entrevista con la Consejera de Sanidad, Brígida Mendoza, para que investigue los hechos y suspendan cautelarmente el concierto y la financiación pública que la clínica de Taraconte está recibiendo en la actualidad del Servicio Canario de Salud.

Esta misma asociación anima a las mujeres que se encuentren en una situación similar a que lo denuncien ante la opinión pública y ante la justicia para que cesen estas prácticas tan lesivas para las mujeres.

No es la primera vez que ocurre algo así, como informa Hispanidad.com que también recoge la noticia dada a conocer por Abogados Cristianos. Los graves trastornos psicológicos en mujeres que han abortado son frecuentes, según algunas investigaciones. Por eso, en algunos países se está debatiendo el que las madres oigan el latido de su bebé antes de someterse a un aborto. En España, tal propuesta la realizó el presidente de las Cortes Valencianas, Juan Cotino.

Las mujeres que sufren el trauma del aborto encuentran ayuda en organizaciones como Proyecto Raquelque hacen que la sanación sea posible. También existe el Proyecto Josef para los hombres víctimas del aborto.

El próximo siete de octubre tendrá lugar en España la próxima gran manifestación por el Derecho a Vivir, con el lema Aborto Cero.


3 Octubre 2011

ha | Fumar durante el embarazo perjudica la salud de su hijo… de cualquier edad

13:45 | Aborto, Derechoavivir.org, SPA, embarazo | Escribe un comentario

Pablo Cabellos Llorente

Habiendo dejado el tabaco hace bastantes años, me sorprendió la saludable propaganda de un paquete de cigarrillos: Se muestra un no nacido en el vientre de su madre. Sobre la imagen se lee: «Las autoridades sanitarias advierten». En la parte inferior, la advertencia: «fumar durante el embarazo perjudica la salud de su hijo». No se especifica la edad del embrión o feto, basta estar embarazada para considerarlo un hijo al que se puede dañar fumando.

Pero mi sorpresa no aconteció por la información sanitaria, que he de suponer buena, sino porque resulta que esa misma madre adquirió recientemente el ‘derecho’ de matar a su hijo sin necesidad de fumar. No sé si vivimos en una sociedad plagada de hipocresía, de contradicciones, de sinrazones o de qué, para engendrar tales dislates. Y sé que es políticamente incorrecto afirmar que esto es un desatino. Hasta ese punto ha llegado nuestra irreflexión. Fumar es malísimo -y lo es-, pero matar, por muy pequeñito que sea el hijo, puede ser hasta bueno. Para algunos, una nueva libertad conquistada.

Prácticamente, estamos en época electoral. Por cierto, en la anterior, el candidato ganador había prometido que en la legislatura ahora finiquitada no iría una nueva ley del aborto, aunque después fue. Y sucedió así como petición del partido gobernante, olvidando a la gran mayoría de sus votantes no afiliados al partido. No hablo en términos políticos, pido la expresión de la verdad en las campañas electorales para que los ciudadanos sepan de veras a qué atenerse. Y es muy posible que en estos meses se obvie esta ley alegando que estamos en otras preocupaciones: las económicas. Pues si es así, se estará triturando la vida, que es la razón de la economía pero, además, puestos a ahorrar, vamos a empezar economizando tiempo y dinero en esta lamentable actividad.

Yo vivía en Italia cuando se hizo el referéndum sobre el aborto y las razones de los partidarios eran, como siempre, puramente emocionales, sin ahondar en la cuestión: destruir una vida y dejar, con muchas probabilidades, una serie de secuelas en la madre, que nadie se ocupará de llevar ni siquiera a una anónima estadística. Recuerdo uno de los eslóganes pro-abortistas: Te tirarán a la cara la foto de tu hijo para hacerte votar como vota Almirante. Éste era jefe de filas del MSI, considerado como sucesor del fascismo. Y, claro, nada peor para un italiano que votar como Almirante. Lo que estaba en cuestión dejaba de interesar, se movía la atención hacia otra parte.

Cuando en España se hizo la primera ley contra la vida del no nacido, se habló y se escribió acerca del ‘drama del aborto’. Así decían sus partidarios para afirmar de seguido que, aún siendo trágico, había casos en los que se concebía imprescindible. El ejemplo habitual fue el de la violada o el del hijo que venía con malformaciones. Este segundo ejemplo se utilizó menos porque no era muy correcto con los discapacitados. El resultado fue que el noventa y tantos por ciento de los abortos practicados tuvieron como causa la salud psicológica de la madre, en muchas ocasiones no demostrada, como se está viendo ahora en un proceso judicial conocidísimo y en curso.

Y resulta que ese juicio parece arcaico en las actuales circunstancias, en las que hemos pasado -en ocasiones, asentado por las mismas personas- del ‘drama del aborto’ a la ‘ampliación de las libertades’, entre las que hemos alcanzado el derecho a matar al ‘nasciturus’. Pienso que debo esforzarme por entender a todos, pero no es igual la comprensión con el errado que la conversión del yerro en un logro social.

No escribo fundamentalmente para los que hicieron la ley, sino para aquellos que pueden derogarla. Y a quienes deseen prolongarla, les solicitaría el esfuerzo de buscar frente a la muerte, y a los problemas posteriores originados, algo más consistente que aquello de que yo no quiero que ninguna mujer vaya a la cárcel por este motivo, porque sería difícil recordar cuándo fue la última; o lo de que el embrión es un ser vivo, aunque no un ser humano. En la cajetilla de tabaco lo han olvidado: es un hijo de una embarazada sin especificaciones antropológicas. Yo tampoco pretendo la prisión para nadie, salvo para el que la merezca: tal vez principalmente quien monta un negocio ilícito e inmoral con tan serio asunto. Más que el realizado con la guerra.

José Gabaldón escribía en la Tercera de ABC que nuestro Tribunal Constitucional (Sentencia 53/1985 hasta ahora no modificada) afirmó que la vida «es un devenir» que «comienza con la gestación» y genera «un tertium existencialmente distinto de la madre», o sea, un nuevo y distinto ser humano vivo y viviente, a respetar. Por eso formuló seguidamente la obligación que tiene el Estado de «protegerlo y no obstaculizar el proceso de su desarrollo». ¿Cómo puede admitirse la constitucionalidad de una ley que otorga el derecho a dar por terminado un proceso cuya protección es deber estatal?

Y por encima de esto, ¿cómo puede negarse la vida, el derecho humano más elemental, la ética primaria?

Las provincias


22 Septiembre 2011

ha | No he conocido a nadie que se haya arrepentido de dar a luz pero a diario recibo a personas destrozadas por no haberlo tenido

17:50 | Aborto, SPA, embarazo | Escribe un comentario

Responsable del Proyecto Raquel habla del  posaborto

VICENTE LUIS GARCÍA | Dar vida y salvar vidas, material y espiritualmente. Así se resume el leitmotiv de María José Mansilla, madre de dos hijos y promotora de la implantación en España del Proyecto Raquel, que lucha contra el aborto desde una estructura eclesial.

Durante el tiempo en que  atendía mujeres embarazadas con problemas  en su quehacer diario, profundizó en la «dimensión social y espiritual» del aborto, lo que le llevó a contactar con el Movimiento Pro Vida. De entre los casos que conoció, hubo uno que marcó su futuro: «Era una chica a la que iban a realizar un aborto y lo justificaban por la enfermedad  que padecía y que los médicos argumentaban que era incompartible con el embarazo».

Esa enfermedad era la PTI (púrpura trombocitopénica idiopática), la misma que padece María José, madre de dos criaturas. Su inmediata reacción fue: «Yo tengo que hablar con esa chica y decirle que la están engañando, que aquí están mis hijos para demostrarlo».

Tiempo más tarde y de la mano de Esperanza Puente, de Red Madre, María José se implicó más en Pro Vida y comenzó su labor como ‘rescatadora’: “Tomé conciencia de que toda esta labor, sin Dios, se quedaba muy coja. Si Dios no sana sus heridas y ella no se encuentra con la misericordia y el perdón de Dios, la labor psicológica no es suficiente”.

Atención pastoral

«Ahora –afirma– soy cada vez más consciente de la necesidad que hay en España de la atención pastoral al postaborto desde la Iglesia y también de los maravillosos frutos de sanación que el Señor nos está regalando. Realmente, estas mujeres vuelven a la vida.»

Un dato significativo: «Ninguna mujer me ha dicho: ‘No quiero tener al niño’. Siempre dicen: ‘No puedo’. Por otro lado, tampoco he conocido a nadie que se haya arrepentido de dar a luz a una nueva criatura y, sin embargo, a diario recibo a personas destrozadas por no haberlo tenido».

VidaNueva

Editado por ha


9 Enero 2011

ha | Es más difícil ayudar a niñas violadas que han abortado que a las que deciden tenerlo

13:55 | Aborto, Derechoavivir.org, SPA | Hay 2 comentarios

Lo cuenta Catalina Escobar de la Fundación Juan Felipe Gómez Escobar. “La ley en Colombia es como la española, un chiste”, denuncia esta empresaria que se pasó a la solidaridad para ayudar a madres adolescentes.

I. Moreno. Madrid
Catalina Escobar es un canto a la vida. La muerte de su hijo con sólo 18 meses le hizo replantearse la existencia. Pasó de ser una relevante empresaria en su país, Colombia, a dedicarse de lleno a los demás. Hoy, dirige la fundación que lleva el nombre de su hijo, Juan Felipe, con la que ha conseguido reducir un 80% la mortalidad infantil en Cartagena de Indias, salvando a infinidad de niños del que para ella es “el peor de los homicidios”: el aborto.

-¿La fundación le ha ayudado a cerrar heridas?
-Es difícil superar la muerte de un hijo, pero la Juanfe es una manera de devolverle la vida. Lleva su nombre, la gente lo conoce y lo repite. Es la mejor manera de recordarlo

-Habla de que esta fundación es su gran proyecto de vida. ¿Está por encima de su vocación empresarial?
-Por completo. Esto da más. El que se mete en esto no vuelve, es el mundo del no retorno.

-¿Qué historia de las que construyen en la fundación le ha dejado especial huella?
-Son 10 años de muchas experiencias. Un caso del que me acuerdo especialmente es el de Jennifer, prostituta con sólo 16 años, que se quedó embarazada y pensaba abortar. Le hablaron de la fundación, la ayudamos y decidió tener a una niña que hoy está preciosa. Jennifer ganó una beca para estudiar una carrera, fue de las mejores alumnas y ahora trabaja para una empresa como directora comercial. Son diamantes en bruto que sólo necesitan que alguien los pula.

-¿Cómo se convence a una adolescente en una situación tan dramática para que no opte por la vía fácil del aborto?
-Después de enterrar un hijo, yo no podría fomentar el homicidio. El niño no tiene la culpa y, además, psiquiátricamente hablando es más difícil ayudar a adolescentes que han abortado que a niñas que llevan a feliz término su embarazo a pesar de haber sido violadas. Puede entregar a su hijo en adopción, pero jamás le va a quedar el remordimiento y el lastre de que decidió deshacerse de él. Nunca se lo va a poder quitar de la cabeza. Y lo hemos visto y comprobado en la fundación. Ninguna de nuestras adolescentes, de las que han sido violadas y han decidido culminar su embarazo, ninguna dio en adopción a su hijo. Ninguna se arrepintió.

-Y en ese entorno de pobreza, ¿qué papel juega la familia?
-Depende de cada caso, pero nos encontramos con niñas como una a la que ayudamos después de que su madre la hubiese obligado a abortar. Ella no estaba de acuerdo y todavía sufre las consecuencias de aquello. Es una niña que no te sonríe, que tiene la mirada vacía. Ahora se ha quedado embarazada por segunda vez y quiere tenerlo a toda costa.

-¿La legislación en Colombia es laxa en estos casos?
-Es un chiste, como la española. Tiene las tres excepciones: si peligra la vida de la madre, del hijo o en caso de violación, pero todo es disfrazable. Cualquiera puede abortar, y muchas adolescentes lo hacen sin ser conscientes de que no se puede tapar un error con el peor de todos.

-¿Qué le parece la reforma de la Ley del Aborto española?
-No estoy de acuerdo con ninguna ley que permita el aborto. No se puede utilizar la libertad de manera tan irresponsable. Respeto que una niña que fue violada y no buscó el embarazo, pueda pensar que el aborto es la solución, pero me parece mucho más valiente y más íntegro sacarlo adelante.

-Las leyes europeas van por el mismo camino. ¿Algo está fallando?
-Hay una crisis de valores absoluta en toda Europa. Estas leyes son las que se están imponiendo en todos los países y esto es volver atrás. Hay una falta de coherencia tremenda. Todo puede cambiar en esta vida, menos los valores. Los valores deben ser intocables.


20 Noviembre 2010

ha | Kelly Clinger: Yo tuve un aborto y me odio a mí misma

14:56 | SPA | Hay 7 comentarios

Kelly Clinger

La señora Kelly Clinger, una artista estadounidense, que además ha sido parte del elenco musical de la cantante pop Britney Spears, tuvo dos abortos durante el temprano periodo de su veintena de años de edad. Habla con mayor profundidad de la experiencia de sus abortos en su diario en inglés la bondad y la misericordia, mi verdad sobre el aborto. En este artículo, publicado esta semana, ella habla sobre sus continuas luchas internas para lidiar con el periodo subsiguiente, pasados los abortos.

Esta semana ha sido un completo infierno.

Alguien me preguntó si yo me había enterado de lo sucedido con el médico en la ciudad de Orlando, en el Estado de Florida, en los Estados Unidos de América, que estaba metido en muchos líos. Cuando busqué las noticias para enterarme, me di cuenta que se trataba de James Pendergraft, el médico que me había practicado los abortos. En estos momentos le han suspendido su licencia para practicar la medicina por cuarta vez, y en esta ocasión se debe a que realizó abortos tardíos pasado el periodo permitido por ley.

Cuando vi una fotografía de la clínica, me derrumbé. Cuando vi una fotografía del médico, yo comencé a llorar sin poder parar.

Cada vista, cada sonido, cada sentimiento regresó a mí. Todavía recuerdo el cartel montado en el techo. Fue lo último que vi antes de quedar dormida por la anestesia, y fue lo primero que vi cuando me desperté.

El artículo en la prensa estaba repleto de historias de mujeres como yo… aquellas que han sufrido durante meses, incluso años, debido a los abortos incompletos que le fueron practicados.

Se relató el caso de la mujer que estaba despierta y vio cuando fue extraído su bebé , y el modo en que el cuerpo del bebé niño se desbarató en las manos del médico. Ellos escucharon su desesperada llamada telefónica de emergencia en que decía que quería que su bebé viviera después de ver que realmente es un bebé, pero nadie en la clínica la ayudaba. Cuando la ambulancia llegó, ya el bebé estaba muerto.

Es un tema incómodo… porque si yo lo llamo bebé, si yo admito que era un niño o una niña con diez dedos en las manos y diez dedos en los pies, y con una vida ya trazada por Dios, entonces yo estoy diciendo que yo soy una asesina. Si yo hablo de esto, escribo un diario sobre esto, entonces eso lo hace real.

Pero cuando yo pienso que he alejado los recuerdos lo suficientemente lejos de mí, de modo que no me puedan alcanzar, con todo, regresan nuevamente.

El odio a uno mismo es paralizante. Acecha muy de cerca y me dice que yo no merezco la felicidad. El sentido de culpabilidad es sofocante. Ha afectado cada relación humana que tengo. No puedo confiar en otros ni hacer intentos hacia la intimidad.

Yo aceptaría que me dispararan con una bala para salvar a mis hijos ya nacidos y fuera de mi vientre. ¿Por qué no protegí a mis hijos que estaban dentro de mi vientre?

Ya no guardo la esperanza de que el pasado pudiera haber sido distinto. No puedo cambiar lo que hice. Cada estudio bíblico, sesión de consejería, y oración, parece ser solamente una venda puesta sobre una herida que nunca se sanará.

Por eso, yo voy a ser una voz para mis hijos quienes solamente saben del cielo. Yo voy a ser una voz para las millones de mujeres que viven con el arrepentimiento, el sentido de culpabilidad, el odio a sí mismas, y el temor de que se sepa lo que les ocurrió. Yo voy a ser dolorosamente honesta sobre cada sentimiento que tengo, y yo voy ser una defensora de la vida, aún cuando ello sea impopular o políticamente incorrecto. Por eso, por favor, ahórrense hacerme saber de los argumentos pro-vida o pro-aborto. Sé lo que vi. Sé lo que siento. Nunca más seré la misma persona. Nunca me voy a sobreponer a esto.

Y si yo no asumo la carga de este dolor para convertirlo en mi propósito de vida, creo que me matará.

De Notifam