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web por la vida


9 Marzo 2010

ha | La fecundación asistida supone un alto costo de vidas humanas

15:17 | Derechoavivir.org, Fecundacion in vitro, Ginecólogos por el Derecho a Vivir | Escribe un comentario

Así lo revelan distintos estudios

COPENHAGUE, martes 2 de marzo de 2010, (ZENIT.org) Un estudio realizado en el Hospital de la Universidad de Aarhus en Dinamarca reveló que los fetos que son fruto de reproducción asistida tienen un riesgo cuatro veces más alto de nacer muertos que los que son concebidos de forma natural.

Los resultados del estudio fueron publicados recientemente en la revista de la Sociedad Europea de Reproducción y Embriología Humanas Human Reproduction.

La investigación analizó más de 20.000 embarazos y arrojó como resultado que de cada mil mujeres que conciben de manera asistida, con métodos como IVF (fecundación in vitro) y el de ICSI (inyección intracitoplasmática de espermatozoide) 16,2 dan a luz un bebé muerto mientras que el mismo número de mujeres que no acuden a ningún método de fertilización, el riesgo se reduce a un 3,7.

Pese a los resultados, la directora de esta investigación Kirsten Wisborg dijo que quienes se sometan a dichos tratamientos “no tienen que preocuparse”, debido a que “esto no necesariamente indica que el aumento de riesgo de muerte fetal sea explicado por la infertilidad y puede ser más bien debido a otros factores como la tecnología con la que se aplican el IVF y el ISI o algunas diferencias fisicológicas en las parejas que se someten a estos tratamientos”.

ZENIT consultó con el ginecólogo español Esteban Rodríguez Martín, miembro de la plataforma Ginecólogos por el Derecho a Vivir (DAV), quien aseguró que siempre la fecundación asistida “supone un alto costo de vidas humanas”.

Este novedoso trabajo de investigación, demuestra que la ineficiencia (de los métodos de reproducción asistida) no sólo aumenta la muerte de embriones en los tubos de ensayo y en los congeladores, sino que también aumenta la muerte de niños a término”, dice el ginecólogo.

Rodríguez señaló la importancia de que las parejas estén informadas de los riesgos que para sus hijos suponen las técnicas de transferencia y producción artificial de embriones.

La muestra

La investigación tuvo en cuenta 20.166 mujeres en embarazo de las cuales el 82% habían concebido de manera natural y el 10% concibieron un año después del primer intento. Entre el resto, 4% había concebido con un tratamiento de IVF y ICSI y 4% con otras formas de tratamiento.

En esta muestra, todas las mujeres estaban embarazadas por primera vez y esperaban sólo un hijo. De cada una se tomó un registro de su historia obstétrica, en la que se analizaron factores como el tiempo que les tomó embarazarse, los tratamientos utilizados y la edad.

También se tuvieron en cuenta algunos hábitos como tabaquismo, consumo de alcohol y café durante el embarazo, el estado civil, nivel de educación y su estado psicológico.

El estudio concluyó que las mujeres que mostraron menos riesgo de tener un bebé muerto al nacer fueron quienes habían concebido de manera natural, sin ningún tipo de tratamientos. Entre las que concibieron de forma espontánea en un lapso de 12 meses el riesgo fue de 3,7 por cada 1.000, y las que tardaron más de un año para concebir de forma espontánea el riesgo fue de 5,4 por 1.000.

Para el doctor Esteban Rodríguez, la fecundación asistida está “derivando hacia la mercantilización de la vida humana”.

“La industria de la producción embrionaria, valiéndose de un sentimentalismo superficial y del sufrimiento por no tener descendencia de millares de parejas en todo el mundo desarrollado, obstinado en retrasar y planificar artificialmente al máximo la maternidad, cosifican a los embriones dándoles un trato indigno del ser humano”, denunció.

“Congelaciones, experimentaciones, selecciones eugenésicas, incluso transferencias a parejas de mujeres unidas por vínculos afectivo sexuales, son algunos ejemplos de esta mercatilización y cosificación de este lucrativo negocio en el que se ha convertido el tratamiento de la infertilidad”, concluyó el ginecólogo.

Por Carmen Elena Villa


7 Noviembre 2009

ha | Algunos problemas éticos de la reproducción asistida

13:53 | Fecundacion in vitro, General | Escribe un comentario

Reproduzco este artículo de Dr. Justo Aznar. Pocas veces explican a los padres qué hacen con sus hijos -o los de quien sea, que quien no tiene escrúpulos para matar embriones no los va a tener para engañar sobre su filiación-. Hasta hace poco parecía que la selección preimplantatoria era una especie de rechazo a determinadas enfermedades, ahora se comprueba que una técnica común. Un niño fecundado in vitro es un superviviente de varias decenas de hermanos… ¡y nacen 35000 niños al año!.
Por Justo Aznar

Del 14 al 16 de mayo de este mismo año 2009 tuvo lugar en Madrid el III Congreso Internacional sobre Medicina Reproductiva, organizado por el IVI (Instituto Valenciano de Infertilidad).

En él se debatieron importantes temas relacionados con estas técnicas y al mismo asistieron más de mil expertos nacionales e internacionales. De dicho Congreso el IVI publica una entrevista con los doctores Antonio Pellicer y Antonio Requena, copresidente el primero del IVI y director del IVI en Madrid el segundo.

Por su interés reproducimos aquí lo por ellos manifestado sobre dicho evento científico:

Uno de los principales obstáculos que las técnicas de reproducción asistida deben salvar es, por un lado, el índice de fracasos y por otro, los embarazos de más de un feto. “El 30 por ciento de las fecundaciones “in vitro” (FIV) termina siendo un embarazo múltiple”- desvela Antonio Pellicer, copresidente del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI).

El principal temor después de un tratamiento es tener un embarazo múltiple, que con frecuencia conduce a una incidencia más alta de complicaciones médicas, perinatales y neonatales y por lo tanto a mayores costes de asistencia sanitaria. “La cuestión es que de los embriones obtenidos tras la FIV, se suelen seleccionar varios para su implantación en el útero materno, con el objetivo de que al menos uno se desarrolle hasta el final”- comenta el experto.

Actualmente, el número de mujeres y hombres con problemas para tener un hijo no deja de aumentar en nuestro país, lo que convierte a la esterilidad en un problema médico y social preocupante que provoca que alrededor de 35.000 niños nazcan al cabo del año por medio de técnicas de reproducción asistida. “Una cifra parecida al resto de países europeos- señala Antonio Requena, director de IVI Madrid – pero todavía con una asignatura pendiente en nuestro caso: el alto número de gestaciones que resultan embarazos múltiples”.

Por este motivo, los especialistas en reproducción asistida están trabajando para desarrollar nuevas técnicas de selección embrionaria que reduzcan esta tasa, “el objetivo es conseguir embriones de mejor calidad para que sea necesario transferir un menor número y garantizar la gestación sin que se produzca embarazo múltiple”- aclara el doctor Requena.

Técnicas actuales

Hasta ahora los métodos de selección se basan en las características morfológicas del embrión al observarlo bajo el microscopio para elegir a los más ‘aptos’, pero se trata de algo intuitivo y subjetivo, y los seleccionados no siempre cumplen las expectativas.

La evaluación de la viabilidad de los embriones se lleva a cabo utilizando procedimientos invasivos, “y la desventaja es que al biopsiar el embrión para diagnosticar las anomalías se daña, con lo que la ventaja de eliminar la anormalidad se contrarresta con la transferencia de un embrión dañado técnicamente”, argumenta el doctor Pellicer.

Teniendo en cuenta esta afirmación, se deriva la necesidad de buscar métodos no invasivos.

Metabolómica e Índice de viabilidad

Actualmente se sabe que el metabolismo de un embrión puede proporcionar sólidas pistas con respecto a su viabilidad. “Si somos capaces de analizar lo que un embrión consume y lo que expulsa en el medio de cultivo donde se desarrollará durante unos días, podemos conocer su salud; Es algo semejante a si conocemos los parámetros sanguíneos de un paciente (colesterol, azúcar, tensión…) y sabemos lo que consume (comidas, tabaco, alcohol, etc.), con eso nos haríamos enseguida una idea de si el paciente está sano o no” – explica el doctor Pellicer. Es decir, estudiando el medio de cultivo del embrión podremos elegir el más apto para la implantación.

Gracias a la tecnología podemos detectar de forma precoz y no invasiva el perfil metabólico de los embriones en su medio de cultivo, el denominado Índice de Viabilidad. Este marcador se puede utilizar como complemento a la morfología, “la principal ventaja de esta nueva técnica es que, al no ser invasiva, soluciona uno de los problemas por los que la biopsia y estudio del status cromosómico del embrión no funcionan y si además, resulta tan específica para eliminar las anomalías cromosómicas causantes del Síndrome de Down, Síndrome de Turner, etc., como nuestros datos iniciales sugieren, estamos ante una técnica que será de aplicación necesaria en los laboratorios de FIV en un futuro inmediato”- concluye Pellicer

Del documento comentado nos parece de interés resaltar lo siguiente:

  • El elevado número de embarazos múltiples consecuentes a la utilización de la fecundación in vitro, que los autores cifran en 30%.
  • El peligro médico que esto supone para madre y fetos.
  • La explícita manifestación de que en estas técnicas se seleccionan embriones para implantar los más aptos.
  • El que se resalte una nueva técnica, la metabolómica, que facilita “elegir el embrión más apto para la implantación”.
  • Que se reconozca de una forma objetiva que al biopsiar un embrión, es decir, quitarle un blastómero para analizar su condición genética, el embrión queda dañado.
  • Que gracias a la metabolómica se podrán con facilidad “eliminar las anomalías cromosómicas causantes del Síndrome de Down, del de Turner, etc.”… por lo que “estamos ante una nueva técnica que será de aplicación necesaria en los laboratorios de FID en un futuro inmediato”.
  • Es decir, se está proponiendo utilizar técnicas manifiestamente utilitarias  y eugenésicas, algo éticamente inaceptable.
  • Además se reconoce explícitamente que se manipulan, destruyéndolas, vidas humanas, embriones, con la finalidad de buscar la mayor eficiencia de la fecundidad in vitro.

www.bioeticaweb.com


30 Octubre 2009

ha | Provida desenmascara el negocio de la fecundación in vitro

2:13 | Fecundacion in vitro | Hay 6 comentarios

La asociación adelanta los datos que desarrollarán en el próximo número de Provida Press a raíz de las conclusiones del reciente Congreso en Madrid de “la multinacional de muerte más genuinamente española”.

Congreso Mundial Provida: Zaragoza, del 6 al 9 de noviembre

REDACCIÓN HO.- Sin menoscabar un detallado análisis que efectuarán en el próximo número de Provida Press, la asociación Provida adelanta una serie de puntualizaciones ante las manifestaciones efectuadas por dirigentes del IVI, “la multinacional de muerte más genuinamente española”, tras la celebración de su congreso en Madrid.

En el texto de conclusiones del Congreso, como señala Provida, “se da cuenta de los protocolos de eliminación sistemática de seres humanos que acompañan a la fecundación in vitro, y de las prácticas y objetivos que se plantean estos nuevos Mengeles mediáticos del siglo XXI”.

Como denuncia el colectivo en defensa de la vida, “el IVI representa en su más puro estilo la conformación de las tríadas oligárgicas que protagonizan la cultura moderna en las que al amparo de una justificación x (en este caso científica) se aúnan: el poder económico (se trata de una de las empresas más rentables de España, un referente mundial con centros en varios continentes y en continua expansión), el poder político (estamos ante una institución mimada por el poder central y autonómico con acceso abierto al caudal inagotable de fondos públicos”.

Respecto a este aspecto de la financiación y apoyos al IVI, Provida cita como ejemplo el Centro de Investigación Príncipe Felipe, “donde se recolocan los dirigentes del IVI y donde según ellos mismos y contra la ley se practica la clonación humana“, o la “multitud de prebendas oficiales, como la concesión a su presidente Antonio Pellicer, quizá el más grande congelador de seres humanos a nivel mundial, del premio Jaime I de investigación”.

A ello suman el poder cultural, “con una imagen mediática favorable con proyección en todo el espectro comunicativo y con anclajes de respetabilidad como el decanato de medicina de la Universidad de Valencia -Pellicer- y la proximidad a las instancias del poder”.

Precisamente uno de los objetivos de las asociaciones provida, como se mostrará en el Congreso Mundial Provida que se celebrará en Zaragoza del 6 al 9 de noviembre próximos, es como indican sus organizadores “desenmascarar el aura de respetabilidad que envuelve a este negocio, que causa más víctimas que el aborto, y que junto con éste y con el aborto químico conforma las horribles dimensiones que está adquiriendo el mega-genocidio de la eliminación de seres humanos antes de nacer”.


14 Septiembre 2009

ha | Fecundación in vitro: lo que no dicen los medios

16:39 | Fecundacion in vitro, General | Hay 2 comentarios

ROMA, domingo, 13 de septiembre de 2009 (ZENIT.org).- La información de los medios sobre nuevas técnicas de fecundación artificial es algo común hoy en día. El gran deseo de las parejas de tener hijos, junto a los avances continuos de la tecnología, crean una atractiva combinación.

El 2 de septiembre, los principales medios del Reino Unido informaban del nacimiento del primer bebé concebido con la ayuda de un nuevo método que comprueba los defectos cromosómicos que pueden impedir que un embarazo in vitro tenga éxito.

La BBC informaba que “Oliver” nació de una mujer de 41 años que había sufrido repetidos fallos con el procedimiento de fecundación in vitro.

El seguimiento de los medios de este tipo de acontecimientos suele centrarse en la natural alegría de la pareja con su nuevo bebé. Detrás de estas escenas, sin embargo, el progreso de la industria de la fecundación in vitro es una historia de innumerables vidas sacrificadas, bebés nacidos que nunca conocerán a sus padres biológicos, y cientos de miles de vidas condenadas a un limbo helado en los congeladores de las clínicas.

Las Iglesia católica ha puesto de relieve desde hace muchos años los problemas éticos que implica la fecundación in vitro. Esta postura se repite y se amplifica en el documento “Dignitatis Personae”, publicado el año pasado por la Congregación para la Doctrina de la Fe.

“La Iglesia reconoce la legitimidad del deseo de un hijo, y comprende los sufrimientos de los cónyuges afligidos por el problema de la infertilidad”, reconocía (No. 16).

“Sin embargo, ese deseo no puede ser antepuesto a la dignidad que posee cada vida humana hasta el punto de someterla a un dominio absoluto”, añadía. “El deseo de un hijo no puede justificar la “producción” del mismo, así como el deseo de no tener un hijo ya concebido no puede justificar su abandono o destrucción”, explicaba el organismo vaticano.

Peligrosos efectos secundarios

Existe preocupación incluso por aquellos que han nacido con éxito a través de la fecundación in vitro. Estos niños tienen una probabilidad un 30% superior de sufrir de defectos genéticos y de otros problemas de salud, informaba el periódico británico Daily Mail el 20 de marzo.

La advertencia venía de la Autoridad de Fecundación y Embrionología Humana del Reino Unido. Más de 10.000 niños nacen cada año en Gran Bretaña mediante fecundación artificial, observaba el artículo.

La investigación que está detrás de esta alerta viene de los Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Atlanta, Estados Unidos. Han estudiado más de 13.500 nacimientos y otros 5.000 casos de control utilizando datos del Estudio Nacional de Prevención de Defectos de Nacimiento.

Descubrieron que los bebés nacidos por fecundación in vitro sufren de una serie de problemas, que incluyen defectos en las válvulas del corazón, labio y paladar leporinos, y anormalidades en el sistema digestivo debido a que el intestino y el esófago no se han formado correctamente.

En cuanto a una investigación llevada a cabo en Australia, ésta revelaba que los gemelos nacidos como resultado del tratamiento de fecundación in vitro tienen una probabilidad más alta de ser hospitalizados en sus tres primeros años de vida que los gemelos concebidos de modo natural.

Según un artículo publicado en el periódico Australian el 21 de mayo, los gemelos procedentes de la fecundación in vitro pasaban más tiempo en el hospital tras el parto y tenían un 60% más de posibilidades de tener que ser ingresados en una unidad de cuidados intensivos neonatal. También suelen tener una mayor incidencia de nacimientos prematuros y de bajo peso al nacer.

Los resultados los presentaba un equipo de la ciudad de Perth, que analizó las admisiones en hospitales de cerca de 4.800 niños gemelos nacidos en Australia occidental entre 1994 y el 2000.

Enigmas familiares

Disociar a los niños de su relación marital lleva también a estructuras familiares cada vez más complicadas, así como a frecuentes enfrentamientos judiciales. Un organismo de apelación del estado de Nueva York dictaminó que los padres de un chico de 23 años que murió de cáncer no podrán usar el esperma conservado de su hijo muerto para tener un nieto, informaba el 3 de marzo Associated Press.

Mark Speranza dejó muestras de semen en un laboratorio en 1997, pero también firmó un impreso en el que pedía que fueran destruidas tras su muerte. Las depositó allí por si tenía la oportunidad de ser padre si sobrevivía al cáncer.

Sin embargo, tras su muerte, sus padres quisieron un nieto y buscaron una madre de alquiler para utilizar el semen. Sus años de batallas judiciales han sido en vano.

En Texas, no obstante, el juez del condado de Travis, Guy Herman, dictaminaba que una madre podía disponer del esperma recogido del cuerpo de su hijo muerto, informaba el 9 de abril Associated Press.

Nikolas Colton Evans murió a los 21 años como resultado de una pelea. Su madre, Marissa, declaró que su hijo siempre había querido tener hijos.

El artículo citaba al profesor de derecho de la Universidad de Texas, John Robertson, quien afirmaba que, aunque las leyes del estado dan a los padres el control sobre el cuerpo del hijo para las donaciones de órganos y tejidos, la situación en cuanto al esperma “es muy confusa”.

Dos días después, otro artículo sobre el tema en Associated Press, se centraba en las cuestiones morales. “Para un niño esta es una forma brusca de venir al mundo. Mientras aparecen los detalles y el niño aprende más sobre sus orígenes, me pregunto que impacto tendrá en un niño recambio”, afirmaba Tom Mayo, director del Centro Maguire para la Ética y la Responsabilidad Públicas de la Universidad Metodista del Sureste.

Se citaba a Marque Vopat, profesor de filosofía y estudios religiosos en la Universidad estatal de Youngstown, Ohio, quien afirmaba que decir que un hijo pudo expresar el deseo de tener hijos algún día no es decir que quería ser padre de un hijo a modo póstumo.

Desde Australia vinieron noticias de que una mujer del estado de Queensland quedó embarazada para su hermano homosexual, tras ser inseminada con el esperma de un tercero, informaba el 2 de junio el periódico Courier Mail. No se han revelado las identidades de las personas implicadas.

Se espera que el niño nazca a principios del próximo año y, según el reportaje, no tendrá ninguna relación con el padre biológico.

Comentando la noticia, el obispo anglicano Tom Frame, que fue adoptado a una edad temprana y no conoce a su padre, declaraba al Courier Mail que el impacto de tal situación será demoledor para el niño.

“Tenemos aquí a un niño que crecerá sin su padre ni su madre biológicos”, afirmaba Frame. “Estamos rompiendo deliberadamente el lazo entre el padre, la madre y el hijo”.

Incluso si tales niños quieren más tarde encontrar a sus padres sus esfuerzos suelen verse frustrados. Tal ha sido el caso de Lauren Burns, de Melbourne, Australia.

Nacido por fecundación in vitro, sabe que el nombre de su padre biológico está en el expediente, pero a las autoridades estatales no se les permite revelárselo, informaba el 12 de abril el periódico Age.

Nacieron cuatro niños para cuatro familias utilizando el esperma de alguien conocido sólo como C11.

“Es interesante que, en casi cualquier otra situación, la sociedad anima mucho a los padres a formar parte de las vidas de sus hijos, y a quienes lo rechazan… se les etiqueta de malos padres”, declaraba al periódico. “En esta excepción se da exactamente lo opuesto”, apuntaba.

No es un puñado de células

“El cuerpo de un ser humano, desde los primeros estadios de su existencia, no se puede reducir al conjunto de sus células”, según el documento vaticano “Dignitatis Personae” (No. 4).

La Congregación para la Doctrina de la Fe también comentaba cómo, en otras áreas de la medicina, las autoridades sanitarias nunca permitirían que continuaran procedimientos que tienen una tasa tan alta de resultados negativos y fatales (No. 15).

“En realidad, las técnicas de fecundación in vitro se aceptan porque existe la presuposición de que el embrión no merece pleno respeto cuando está en competición con un deseo que hay que satisfacer”, observaba el documento. El deseo de tener hijos es muy fuerte, pero cuando se satisface a costa del respeto a la vida pierde de vista los principios éticos fundamentales.

Por el padre John Flynn, L. C., traducción de Justo Amado