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web por la vida


25 Junio 2012

ha | Primera cirugía fetal fuera del útero en Valencia por un tumor gigante

21:14 | cirugía fetal | Escribe un comentario

Gracias a un parto parcial por cesárea que mantiene la oxigenación del bebé mediante el cordón umbilical

REDACCIÓN HO.- El Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia ha realizado la primera cirugía fetal fuera del útero mediante la técnica EXIT (Ex Utero Intrapartum Treatment), que permite un parto parcial mediante cesárea para asegurar la posibilidad de respiración en bebés con problemas de obstrucción respiratoria mientras se mantiene su oxigenación a través del cordón umbilical. En este caso, el feto presentaba un tumor cervical maligno gigante, que suponía el 8 por ciento de su peso, detectado en la 26 semana de gestación, y que se extirpó al día siguiente del parto.

La evolución del niño, de casi siete meses, ha sido favorable y actualmente se encuentra de alta, tras un exhaustivo seguimiento médico a lo largo de cinco meses por parte de los servicios del hospital infantil La Fe, que ha evidenciado que no presenta secuelas del tumor ni de la cirugía. Ésta es la primera cirugía fetal de este tipo realizada en la Comunidad Valenciana.

A raíz de este supuesto, se ha creado un Comité de Cirugía Fetal en el Hospital La Fe, formado por obstetras, anestesistas, neonatólogos, cirujanos maxilofaciales, radiólogos, urólogos y cirujanos pediátricos para optimizar el nacimiento, asegurar la vía aérea y planear el tratamiento quirúrgico de casos similares, ya que el avance en el correcto diagnóstico fetal y el tratamiento en comités de cirugía fetal ha mejorado el pronóstico de muchas malformaciones graves, según ha explicado el centro hospitalario.

La intervención se realizó el pasado mes de diciembre y consistió en extraer la cabeza y los brazos del niño del vientre materno para intubarlo sin suprimir la conexión con su madre, de manera que el feto continúa respirando por el cordón umbilical hasta que puede hacerlo por los pulmones. De este modo, se asegura la capacidad respiratoria del niño antes de que se corte el cordón umbilical, que es el momento en el que se interrumpe el aporte de oxígeno a través de la sangre que le proporciona la madre.

Caso límite

La intervención sobre la madre y el feto duró alrededor de 60 minutos, durante los cuales se procedió a asegurar la vía aérea antes de extraer completamente al bebé. La intervención quirúrgica definitiva, realizada al día siguiente, duró cinco horas y se extrajo con éxito un tumor gigante (teratoma quístico inmaduro de alto grado de malignidad), de 160 gramos que comprimía el cuello, cabeza y tórax del niño.

“Hace pocos años sería incompatible con la vida”, ha subrayado, aunque ha recalcado que gracias al sistema EXIT pueden tener “una ventana de unos 20-40 minutos para dejar la via aérea permeable y preparar al enfermo para la cirugía”. “Se dio esa colaboración se pudo intubar al enfermo en el útero y el enfermo se operó al día siguiente”, ha dicho, en una operación “delicada” porque “era una tumoración límite”, con “alto grado de malignidad”, que necesitaban quitar “completamente” sin dañar las estructuras vasculonerviosas y del cuello.

Según el especialista, “afortunadamente el enfermo respondió muy bien y, tras pasar meses en cuidados intesivos, en neonatología, está práctciamente seguro, libre de enfermedad y con una calidad de vida fenomenal para la edad”.

Nos cambió la vida

El padre del pequeño se ha mostrado “muy agradecido” al equipo médico, que ha calificado de “fantástico” y que ha atendido “muy bien a nuestro hijo” y ha posibilitado que todo haya “salido muy bien”. “Fue una experiencia que nos cambió la vida. Siempre hemos hablado con mi esposa que podía ser una experiencia que nos tirara hacia abajo o nos levantara y decidimos enfrentar todo para que fuera una experiencia que nos levantara”, ha recalcado.


18 Septiembre 2011

ha | Una técnica pionera permite operar un ventrículo de un feto de 22 semanas

13:16 | cirugía fetal | Escribe un comentario

Carmelo corre, salta y sonríe sin cesar. No le dan miedo las cámaras, no es tímido y sabe que es el protagonista. Tiene dos años y su calidad de vida es excelente. Así lo confirman los doctores Alberto Galindo y Alberto Mendoza, del Hospital 12 de Octubre de Madrid.

REDACCIÓN HO / LA RAZÓN, por Belén V. Conquero.- Cuando aún estaba en el vientre de su madre, la ecografía de las 20 semanas de gestación reveló que sufría un problema muy grave de corazón. Los médicos del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, al que acudió su madre, María Martín, detectaron que la válvula aórtica de su ventrículo izquierdo estaba prácticamente cerrada y que necesitaba cirugía urgentemente. Carmelo Castro fue el primer feto en el que se ha practicado esta operación, aunque desde 2006, cuando comenzaron estas intervenciones en el centro madrileño, 17 fetos han sido intervenidos con éxito de alguna patología cardíaca.

“La operación no duró más de una hora, sin embargo, la intervención debía ser muy precisa porque la aguja que atravesó su pequeño corazón, similar a una moneda de un euro, duró unos minutos”, detalla Mendoza, el cardiólogo pediátrico que participó en la operación. Una vez alcanzado el órgano, los cirujanos introdujeron un balón en la válvula para abrirla y permitir que la sangre saliera sin problemas y no se atrofiara. A las seis semanas de su nacimiento, Carmelo volvió a Madrid para que los médicos le reactivaran la válvula. Y hace cuatro meses acudió de nuevo al hospital para pasar por el quirófano y evitar que se cerrara.

“Carmelo será intervenido en más ocasiones y su válvula, al final, se sustituirá por una prótesis”, explica Galindo, especialista en Obstetricia. Ambos médicos insisten en el fin de la intervención: “Buscábamos proteger el ventrículo y evitar que el niño viviera con un corazón univentricular”, explican. Pero Carmelo tuvo suerte, pues sólo el 10 por ciento de las anomalías cardíacas puede tratarse antes de nacer.

No tuve miedo

Lo único que diferencia la vida de Carmelo de la del resto de niños de su edad es su cita con el cardiólogo cada dos semanas. Por eso, su madre, María, aún no se lo cree: “Cuando me lo diagnosticaron, lo daba por perdido, pero cuando me explicaron la intervención no sentí ningún miedo”, comenta emocionada.

El doctor Galindo asegura que casi todas las malformaciones cardiacas “tienen una base genética, y existe un doble riesgo de tener otro hijo con problemas de corazón”, pero, por suerte, la hermana de Carmelo está sana.


29 Julio 2011

ha | Realizan un cateterismo a un feto en el vientre materno

22:53 | cirugía fetal | Hay 3 comentarios

HO.- Médicos de los Hospitales Clínic y Sant Joan de Déu de Barcelona han intervenido con éxito a un feto dentro del vientre de la madre para resolver mediante un cateterismo una obstrucción grave de la válvula aórtica, que ponía en peligro su vida.
Europa Press señala que según fuentes hospitalarias, se trata de la primera operación de estas características que se realiza en Cataluña, en una patología que se da en uno de cada 5.000 fetosy que conduce en la mayoría de los casos a su muerte en el útero materno o a una vida con complicaciones cardíacas y una esperanza de vida muy reducida.

El feto, de 26 semanas de gestación, sufría una estenosis aórtica crítica que impedía el desarrollo adecuado del ventrículo izquierdo del corazón y que fue detectada mediante una ecografía. La intervención consistió en la práctica de un cateterismo sobre el feto dentro del vientre de la madre.
Los especialistas anestesiaron el feto, lo colocaron en una posición adecuada y atravesaron con una aguja la pared abdominal de la madre hasta llegar al corazón del paciente.

El cardiólogo introdujo un catéter con un balón que hinchó en el punto obstruido de la válvula aórtica para desobstruirla, evitando la atrofia que habría sufrido el corazón y favoreciendo el crecimiento normal del ventrículo izquierdo durante el embarazo.
El director del área del corazón del Hospital de Sant Joan de Déu, José Caffarena, ha explicado que la intervención supone “un rescate de un corazón prácticamente perdido que hubiera nacido con un ventrículo izquierdo casi inservible y que hubiera abocado al niño a una patología de altísima gravedad”.

Según Caffarena, el niño ha nacido “con dos ventrículos bien desarrollados y con una enfermedad que, necesitando ser tratada, tiene un pronóstico favorable y con una calidad de vida muy parecida a la de la población normal”.

El bebé, llamado David y que actualmente tiene siete meses, nació a término y pasó un mes en la unidad de neonatos de Sant Joan de Déu donde se le realizó otra intervención, y actualmente “es un niño con una cardiopatía, pero que puede hacer una vida normal”, ha dicho Carlos Mortera, cardiólogo del Hospital de Sant Joan de Déu.

Hasta hace poco tiempo, los fetos que presentaban una obstrucción grave de la válvula aórtica no podían ser intervenidos y a los padres sólo se les ofrecía la opción de “abortar o de una expectativa de vida post-natal muy dura, con un riesgo importante de muerte, de mala calidad de vida y de muchas secuelas”, según el doctor Josep Maria Martínez, del Hospital Clínic.


9 Enero 2009

ha | La estenosis ventricular puede controlarse en la vida fetal

23:10 | General, cirugía fetal | Hay un 1 comentario
Conseguir que fetos con cardiopatías congénitas graves nazcan en mejores condiciones de las que lo harían si la enfermedad evolucionase de forma natural es el principal objetivo del intervencionismo cardiaco fetal. La estenosis ventricular es una de las más beneficiadas.
Raquel Serrano
08/01/2009

El adecuado diagnóstico de cardiopatías fetales, en torno a la 20 semana de gestación, permite no sólo conocer la historia natural de algunas de estas enfermedades congénitas, sino que además conduce a la posibilidad de tratarlas intraútero. En ciertas cardiopatías la historia natural condiciona un hipodesarrollo grave ventricular, izquierdo o derecho, que origina una circulación univentricular. Después del nacimiento, esta situación se traduce en una elevada mortalidad, por encima del 50 por ciento, así como en una mínima calidad de vida.

¿Es inevitable impedir esta situación tan adversa o, por el contrario, es posible variar la evolución natural de ciertas cardiopatías? Esta es la pregunta más generalizada en los últimos años de los profesionales que se dedican a la medicina fetal. “Los conocimientos sobre el corazón fetal que ha facilitado el desarrollo tecnológico en los últimos años ha permitido de alguna forma mejorar el pronóstico frenando la historial natural de la enfermedad”, ha indicado a DM Alberto Galindo, jefe de la Unidad de Medicina Fetal del Hospital 12 de Octubre, de Madrid, pionera en la puesta en práctica de este tipo de maniobras de intervencionismo cardiaco fetal.

Tractos de salida
Las obstrucciones de los tractos de salida del corazón, tanto del ventrículo izquierdo como del derecho, son las dos enfermedades que básicamente se benefician de la intervención en vida fetal. El objetivo es conseguir la apertura de un ventrículo hipoplásico antes de que el niño nazca para que se desarrolle adecuadamente y conseguir una estructura capaz de cumplir su función en el futuro.

Según los resultados de la casuística del 12 de Octubre y de otros grupos internacionales que llevan a cabo este tipo de maniobras, los actuales resultados son alentadores. “En uno de cada cuatro o cinco niños en los que se realiza este tipo de intervención se logra rescatar el ventrículo, lo que supone la variación de la historia natural de la cardiopatía congénita”.

El procedimiento, según Galindo, se practica en vida fetal poco después del diagnóstico, alrededor la semana 22-23 de embarazo, con control puramente ecográfico; lógicamente es invasivo porque supone introducir una aguja que atraviesa todos los planos que hay entre la madre y el feto: pared abominal, pared del útero, pared del tórax del feto hasta llegar a su corazón.

Más beneficio que riesgo
Galindo admite que la intervención no está exenta de riesgos -se asume una tasa de muerte fetal inferior al 10 por ciento, según las series-, aunque, a su juicio, los beneficios que la correción aporta en comparación con dejar que la cardiopatía evolucione afectan tanto a la supervivencia como a la calidad de vida de los niños. “La mortalidad de este tipo de cardiopatías es superior al 50 por ciento, al nacimiento o después de alguna intervención tras el parto. Los que sobreviven tienen una pésima calidad de vida derivada de la existencia de un único ventrículo cardiaco”.

No obstante, los profesionales dejan que claro que el procedimiento no es curativo, aspecto que debe quedar muy claro para los padres de un niño afectado. “Sólo persigue que el niño nazca en mejores condiciones de las que nacería si no se hiciese ningún abordaje. Sin embargo, existe un 100 por cien de probabilidades de que al niño haya que dilatarle de nuevo la válvula una vez que haya nacido, ya que tiende a cerrarse con el paso del tiempo a pesar de haberla desobstruido en vida fetal”, ha indicado el experto.

El equipo de Medicina Fetal del 12 de Octubre es uno de los españoles que mayor experiencia acumula en este tipo de maniobras cardiacas intraútero, con siete casos realizados, seguido del Hospital Teresa Herrera, de La Coruña, con un caso. En total, el grupo de Galindo ofertó el procedimiento en 18 gestaciones con fetos candidatos a intervencionismo por estenosis aórtica. Sólo nueve padres aceptaron la intervención y finalmente se pudo realizar en siete casos.

Seguimiento de casos
El seguimiento de los casos intervenidos refleja resultados muy positivos. De hecho, en uno de los fetos intervenidos, que ahora es un niño de tres años de edad, se ha conseguido el éxito biológico, “lo que supone la recuperación de la circulación biventricular. En el periodo neonatal se le volvió a dilatar la válvula pulmonar y al año y medio se intervino la misma válvula. Su ventrículo derecho está perfecto”.

Según ha explicado este especialista en Medicina Fetal, el éxito biológico se produce cuando el ventrículo se encuentra en perfectas condiciones al nacimiento del niño. Se considera éxito técnico cuando el procedimiento se completa satisfactoriamente: el profesional consigue acceder al corazón del feto e inflar el catéter-balón en el ventrículo afectado. “Los logros técnicos, lo que supone que se ha podido dilatar la válvula, se han conseguido en cinco de los siete casos que se han llevado a cabo en el 12 de Octubre. De estos cinco éxitos técnicos, uno, por el momento, es también biológico”.

Las cifras comparativas de éxito, alrededor de un 20 por ciento, con el centro de mayor experiencia mundial, el Hospital Infantil de Boston, son similares, aunque con diferencias en número de casos, ya que el hospital estadounidense acumula unos 56 casos de fetos intervenidos desde que en 2001 comenzaran a realizar este procedimiento.

Abordaje muy minucioso
Para realizar cirugía cardiaca fetal los especialistas se ayudan del control ecocardiográfico que servirá de guía para acceder, intraútero, al corazón del feto. La intervención consiste básicamente en llegar hasta el ventrículo afectado mediante la introducción de una aguja semirrígida a través de la que posteriormente se encauza un catéter-balón. Una vez que el dispositivo se encuentra en la posición cardiaca correcta, la válvula estenótica, el balón se infla con la ayuda de un pequeño nanómetro, lo que permitirá la dilatación adecuada de la válvula.

Diario Médico